World News in Spanish

Pierde tres dedos tirando un petardo, le dan una paliza en la grada y acaba arrestado

Abc.es 
Estuvo a punto de provocar una tragedia, y el peor parado acabó siendo él. Un seguidor del Inter de Milán se convirtió este domingo en el impresentable protagonista del partido que su equipo, líder de la Liga italiana , disputó y ganó en Cremona. Todo se desencadenó tras el descanso, cuando un petardo cayó sobre el césped, concretamente en el área de la portería ocupada por Emil Audero, portero local. Apenas se habían jugado cinco minutos del segundo tiempo, cuando el guardameta indonesio (con nacionalidad italiana) se desplomó en la hierba tras una fuerte explosión. Los jugadores de ambos equipos y el árbitro se asustaron al ver al jugador caído y llevándose la mano derecha a la cabeza entre la humareda provocada por el cohete. Se da la circunstancia de que Audero jugó cedido en el Inter hace dos temporadas, así que la alarma y preocupación iniciales de los futbolistas visitantes fueron especialmente sentidas. Por eso, su evidente desasosiego se transformó en gestos de desaprobación y de petición de calma dirigidos al sector que ocupaban sus 'tifossi'. Sin embargo, el energúmeno que había tirado el artefacto no atendió a razones. De hecho, se dispuso a lanzar otro petardo, pero durante la operación de encendido le explotó en la mano, seccionándole tres dedos. Fue la gota que colmó el vaso de la paciencia de los aficionados, también radicales y también del Inter, que estaban a su lado. Herido por la explosión y mientras esperaba la llegada de los sanitarios, el agresor recibió numerosos golpes y patadas de esos indignados seguidores interistas. Trasladado al hospital, al insensato aún le quedaba por pagar otra factura, la que le prescriba la ley italiana. Así, una vez atendido por los médicos, la policía procedió a detenerle por su cafre comportamiento en el estadio del Cremonese. Afortunadamente, y volviendo al partido de la Serie A, el cancerbero del Cremonese se recuperó minutos después. El petardo no llegó a impactarle de lleno y solo le produjo con leves arañazos en una pierna, así que Audero pudo continuar y acabó el partido. «Quiero condenar un acto sin sentido que nada tiene que ver con los valores del deporte —declaró Beppe Marotta, presidente del Inter—. Cabe destacar la profesionalidad de Audero; se levantó de inmediato y terminó el partido. Pero la condena debe ser explícita y exhaustiva». El Inter se enfrenta a una multa que puede llegar a los 50.000 euros, así como a una posible sanción de un partido a puerta cerrada o de un sector de la grada de San Siro, algo que sería especialmente doloroso para el club teniendo en cuenta que su próximo partido liguero en casa será contra la Juventus.

Читайте на сайте