Ford negocia con la china Geely la utilización de Almussafes para esquivar aranceles
La compañía norteamericana Ford ha iniciado conversaciones preliminares con el grupo automovilístico chino Geely para compartir capacidad de fabricación en Europa. El eje central de estas negociaciones sería la utilización de la planta de montaje de Ford en Almussafes (Valencia), una instalación que actualmente cuenta con una infrautilización de su capacidad productiva. Esta semana, una delegación de altos ejecutivos de Ford ha visitado China con el objetivo de estrechar lazos con fabricantes locales y revisar su estrategia global de vehículos eléctricos. La alianza con Geely —propietaria de marcas como Volvo, Polestar y Lotus— representaría un balón de oxígeno para la factoría valenciana y un movimiento estratégico clave para la firma china, según adelanta Bloomberg . La planta de Almussafes tiene una capacidad anual prevista de 400.000 unidades, pero desde el cese de producción de modelos como el Mondeo, la S-Max y la Galaxy en 2024, la fábrica depende casi exclusivamente de la producción del Ford Kuga. Para Geely, fabricar en Valencia supondría una ventaja competitiva inmediata, ya que al producir dentro de la Unión Europea evitaría los elevados aranceles que Bruselas impone a los vehículos eléctricos importados desde China. En el apartado logístico, tendría acceso directo al mercado europeo desde una planta con experiencia exportadora y conexiones portuarias de primer nivel. Para Ford, el beneficio sería operativo y derivaría en una reducción de los costes fijos. Compartir la planta permitiría mantener el empleo y la actividad en una factoría que espera la asignación de nuevos modelos eléctricos propios para finales de la década. El fabricante norteamericano ya ha mostrado interés en colaborar con líderes tecnológicos chinos como BYD o Xiaomi para acelerar su transición eléctrica. Fuentes cercanas a las conversaciones indican al portal económico que el diálogo se ha centrado estrictamente en la capacidad de fabricación. Por el momento, no se ha puesto sobre la mesa el intercambio de tecnologías críticas como el software de conducción autónoma o arquitecturas de baterías. A pesar del optimismo que esta noticia genera en el entorno industrial valenciano, Ford ha advertido que las conversaciones se encuentran en una fase preliminar y que no existe garantía de que se traduzcan en un acuerdo final. No obstante, el movimiento confirma que Almussafes está en el radar de los gigantes asiáticos que buscan «nacionalizarse» europeos para blindar sus ventas en el continente.