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La banda de Ultras Sur, skins y butroneros que capitalizó el narcotráfico en la pandemia, a un paso del banquillo

Abc.es 
Más de media tonelada de cocaína, neonazis, ultras del fútbol, antiguos butroneros, guardias civiles corruptos, montones de denuncias (archivadas) contra los investigadores, colecciones de Rolex y Hublot, millones y millones blanqueados a través de decenas de viviendas… En pleno estado de alarma por el Covid. Una de las tramas más alambicadas del narcotráfico y lavado de dinero de los últimos años ya cuenta con 43 procesados, según el auto firmado por el magistrado del Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, al que ha tenido acceso ABC. Las fuentes consultadas apuntan a que el juicio de esta macrocausa se celebrará cuando estén resueltos los recursos de los encausados contra ese procesamiento y, lógicamente, el juez tenga sobre su mesa los escritos de acusación y defensa. Eso podría ocurrir el próximo año. Los líderes de esta red de importación, almacenamiento, distribución y posterior entrada de las ganancias en el mercado legal son viejos conocidos de la crónica de sucesos madrileña: uno de los líderes de Ultras Sur, Antonio M. M., conocido como el Niño Skin; el discípulo aventajado del ladrón Cásper y experto en robo de joyas y de droga, Roberto A. R., alias el Dragones; Raúl G. C., considerado el rey de la lanza térmica y apodado el Taca (también está acusado su hijo, el Taquita); su mano derecha, Aarón T. L.; y el fallecido hermano de la exvicealcaldesa de Madrid Begoña Villacís, Borja, quien ha quedado finalmente fuera de la lista de procesados tras su asesinato el 4 de junio de 2024 en El Pardo. Esta miscelánea criminal presuntamente venía operando desde el año 2016, a tenor de las investigaciones patrimoniales llevadas a cabo en el marco de la operación Águila-Frozen , participada por los expertos en delincuencia económica y narcotráfico de la Unidad Central Operativa (UCO) y la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid. En vísperas de la pandemia global del coronavirus, desde Colombia se monitorizó un envío de más de una tonelada de cocaína con destino a España. La Policía del país suramericano, utilizando a agentes encubiertos, logró controlar la mercancía, que arribó a Madrid. En total, eran 1.307 paquetes de cocaína, aprehendidos el 15 de julio de 2019. La Fiscalía de Colombia se puso en contacto con la Fiscalía Antidroga de nuestro país y se tejió una red para identificar a los futuros compradores, que fueron contactando y citándose en cafeterías de la capital a lo largo de los meses de agosto y septiembre. Esta parte de la trama nacional es la rama llamada Automotive, como una de las empresas de las que se manejaban, según el escrito, el Taca y sus compinches, con Aarón a la cabeza. Utilizaban la compra-venta de vehículos, también desde Alemania a España, como cortinas de humo de sus actividades ilícitas. Gracias a los seguimientos policiales, se dio con el escondite de parte de la droga, en la zona de Marín (Pontevedra): 564 toneladas de cocaína, con un 76,55% de pureza, lo que supone un valor en el mercado negro de casi 30 millones de euros. A raíz de las primeras detenciones, ambos líderes de la red Automotive se pusieron al frente de la organización, contando con familiares como apoderados y creando otra empresa, Fourmotion, en la que también se integra el Taquita. Con estas y otras, según el sumario, se procedía al blanqueo del dinero proveniente del narcotráfico. Contaban con un amplio parque de coches caleteados (con huecos y dobles fondos donde esconder la mercancía), algunos ni siquiera dados de alta en la Dirección General de Tráfico. En las consiguientes vigilancias, observan cómo al domicilio de Aarón, en Parque Coímbra (Móstoles), ya en pleno confinamiento, acude una Ford Transit rotulada con el logo de una empresa de limpieza, para poder saltarse las restricciones de movilidad. Estamos ya en mayo de 2020. Y el vehículo es uno que suele conducir un pariente del cabecilla de la otra parte de la trama, el Niño Skin. Este es un sujeto extremadamente peligroso, multirreincidente, que ha pasado por la cárcel tanto por su actividad como líder de los Ultras Sur del Real Madrid (llegó a crear una escisión que bautizó Outlaw) como por supuestos vuelcos de droga y extorsiones con otros radicales del mundillo del fútbol como Javi el Bombero y el Ratilla. La UCO no para en los siguientes meses, va descubriendo distintas 'guarderías' o escondites en los que la mafia ocultaba los alijos, los movía con un sinfín de vehículos, siempre utilizando coches lanzadera para evitar la acción policial. Así es cómo, a finales de enero de 2021, los agentes descubren un laboratorio de cocaína en un domicilio de Móstoles. El ir y venir con paquetes de sustancias en bolsas de supermercados, de una vivienda a otra, es continuo. La banda aprovechó el aparente parón del tráfico de drogas por la pandemia para alzarse como la organización más potente en Madrid en aquellos años, hasta que el 14 de abril de 2021 los agentes registraron una vivienda, un trastero y el garaje, además de la sede de una de las sociedades, y encontraron 200 kilos de cocaína (con una pureza del 55%, pues ya había sido adulterada), una prensa y sustancias de corte. A raíz de aquello, pudieron entrar en las distintas 'guarderías', situadas en Las Rozas, Getafe, Boadilla del Monte e incluso en la vivienda de Caravaca del ahora fallecido Borja Villacís. En esta última encontraron, además de algunas sustancias estupefacientes, cantidades de anabolizantes (Nandrolona), una pistola Walther de 9 milímetros con el cañón inutilizado, gemelos Cartier e instrucciones para extraer Dimetiltriptamina, conocida como la droga de dios. En casa del Taca y del Taquita, en Parque Coímbra, había, entre otras cosas, llaves de cinco vehículos y defensas policiales. Los registros fueron múltiples y simultáneos, el 14 de abril, aunque, apuntan los investigadores, no en todas las entradas sorprendieron a los moradores: «Pudieron ser detenidos al haber sido alertados con anterioridad». Destacan «los dos repentinos cambios de ubicación de la droga en plena investigación y medios logísticos, como el traslado desde la zona del Polígono Európolis de Las Rozas a Aravaca, así como la modificación de los vehículos utilizados, rutas y medios personales». Lo mismo ocurrió meses después con la mudanza a la ronda de la Buganvilla de Madrid. Por ello, los agentes comprobaron que el guardia civil Enrique C. A., pareja de otra de las investigadas, consultó en las bases de datos policiales la información que pudiera haber sobre los integrantes de la rama Skin, a los que supuestamente dio el chivatazo. Concretamente, se destaparon estas 'guarderías' en una plaza de aparcamiento de la calle del Castillo de Orgaz (Las Rozas), alquilada por un familiar del Niño Skin; otra en Castillo de Jarandilla, a nombre de la misma persona; una vivienda en la calle de Cosme Damián Churruca (Boadilla del Monte), con contrato cofirmado por la hermana del Dragones; otra en la calle de Elena Fortún (Las Rozas); y en Sierra de Pajarejo, en Aravaca; en la calle de Oja de ese mismo barrio es donde tenía alquilado un piso Borja Villacís, pero que realmente pagaba la cuenta bancaria de la sociedad Motor Pride. Los registros se completan con más inmuebles en la ronda de la Buganvilla del Rey (Madrid); en la calle de Eridano (urbanización de Aravaca); en la Playa de Américas (Madrid)... La pata del blanqueo es la más farragosa: utilizaban multitud de empresas, además de las de compraventa de vehículos, incluso locales de tatuajes, ascendiendo a un total de 8 millones de euros. Además, los llamados skins, según indica el auto, generaron múltiples transacciones, al menos en apariencia, con la empresa de petróleo, gas natural y combustibles Hispano Energética S. L., con sede en Madrid y actualmente inactiva. Tras destaparte la operación Águila-Frozen, en octubre de 2023 y con 27 detenidos entonces, quedaron bloqueadas 154 cuentas, depósitos, fondos y demás productos financieros bloqueados; 36 inmuebles; y 56 vehículos de gama alta.

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