La exconcejala de Urbanismo de Alicante intercambió con su suegro el piso protegido en Les Naus para ganar altura
Al menos en el mercado libre, la altura tiene un precio. Y, salvo excepciones, un quinto siempre es mejor que un primero. Eso debió pensar la entonces concejala de Urbanismo, Rocío Gómez, y su marido cuando en noviembre de 2024, a falta de menos de un año para conseguir las llaves de su propiedad en la urbanización Les Naus, la primera de vivienda protegida en dos décadas en la ciudad y ahora en el centro de la polémica por unas adjudicaciones envueltas en presuntas irregularidades, decidieron permutar su piso por otro del residencial de La Condomina, que en esa fecha encaraba el final de su construcción. No era cualquiera. Se trataba de la propiedad de el suegro de la concejala y también vecino de una escalera contigua de la urbanización ubicada entre Historiador Vicente Ramos y las calles Redes y Asunción Valdés.