La última vuelta de tuerca
El Barça es una máquina bien engrasada de generar ocasiones de gol que, a veces, se encasquilla. Dispara mucho, y eso es un detalle a celebrar por los culés, aunque últimamente le cuesta acertar en la diana. La ocasión que malogró Rashford solo ante el portero del Albacete a los cinco minutos es paradigmática: lo difícil, con la portería enfrente, era no tirar entre palos. Pero la echó fuera. Ahí el Barça debe mejorar, aunque lo esencial es que genera mucho caudal ofensivo. Llegará un día en que todos los tiros entrarán y habrá goleada de escándalo. Es como aquello que a veces pasa con el bote de ketchup, que no sale porque el pitorro está atascado y a fuerza de apretar, de repente, sale todo de golpe. En resumen, que goles no le faltarán a este Barça.