World News in Spanish

Chiapas, el estado más pobre, se blinda del crimen con tecnología militar y armamento

En el verano pasado, Chiapas hizo historia: el 25 de julio, el gobernador Eduardo Ramírez presumió la compra de un helicóptero artillado Sikorsky S-70. Ingeniería al servicio de la guerra con un costo superior a los 20 millones de dólares, lo que marcó el ingreso del estado a un exclusivo club integrado por tres entidades mexicanas: sólo Jalisco, Nuevo León y Zacatecas tienen su propio Black Hawk.Diecinueve días más tarde, el 13 de agosto, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dio un golpe de realidad y ubicó a Chiapas como el estado con el mayor número de habitantes en pobreza extrema, con 1.6 millones de personas. Hay una nueva aeronave militar de transporte y ataque rápido en los cielos, pero hambre en la tierra.No fue la única compra millonaria del gobierno de Chiapas. También ha abierto la cartera para hacer adquisiciones en aparatos de seguridad de vanguardia como ninguna otra administración: decenas de lanchas rápidas conocidas como Monster, equipadas con internet satelital y ametralladoras, 15 vehículos tácticos y ligeros, 500 armas largas, mil chalecos tácticos y drones. El estado más pobre del país se está equipando como los más ricos.Hay una razón para ese ajuste en el presupuesto: MILENIO conversó con militares y miembros del gabinete de seguridad estatal, quienes aseguran que Chiapas ha entrado en una silenciosa carrera armamentista, es decir, una competencia entre grupos para desarrollar y acumular armas, así como tecnología militar superior con el fin de superar a los rivales. “En esta carrera hay dos bandos claros: el Estado mexicano y el estado de Chiapas, contra el crimen organizado”, cuenta un teniente destacado en la frontera sur.“Y especialmente, nos estamos preparando para dar una pelea contra un bando que tiene dos grupos: un cártel extranjero y otro conocido como Las Pulseras”.Crimen millonario en el paso del suresteDesde el 2021, la Secretaría de la Defensa Nacional comenzó una recopilación de imágenes encontradas en redes sociales que han demostrado con el tiempo que el crimen organizado en el estado más pobre del país es, en contraste, una empresa millonaria.Una de esas expresiones es el llamado Cártel de Chiapas y Guatemala, una escisión de grupos locales que formaron una alianza estratégica con rebeldes del Cártel Jalisco Nueva Generación para enfrentar a la facción de Los Chapitos, del Cártel de Sinaloa.El liderazgo actual es un misterio, luego de que su fundador Baldemar Calderón, El Tío Balde, cayó abatido por policías estatales el 8 de junio mientras intentaba huir a pie de México a Guatemala.Con él y sus escoltas murió en la frontera su hijo y heredero, El Teniente, Walfre Donaldo Calderón, quien se encargaba de hacer compras de alto nivel para que al grupo no le falta armamento, municiones y vehículos que podían superar con facilidad a lo que porta la policía chiapaneca.Pese al vacío de poder, una fotografía de ese grupo recientemente ingresó al álbum de las preocupaciones del Ejército mexicano por el nivel de armamento común que cargan sus sicarios más jóvenes: seis pistoleros tienen capturado a un rival –que ubican como integrante del Cártel de Sinaloa– y lo rodean mientras le apuntan con rifles de asalto Barret 50 modelo M82A1 y rifles belgas FN SCAR-17S. El legado del Teniente.La primera arma es una versión moderna del viejo calibre 50 diseñado en 1980 por la empresa Barret Firearms Company, y representa un peligro para cualquier policía y cuerpos militares: puede perforar un blindaje incluso a un kilómetro y medio de distancia y se le puede adaptar para una cadena de disparo de hasta cinco tiros por segundo. El segundo rifle es conocido por su uso en fuerzas militares europeas debido a su alta letalidad.“Con armas de alto poder y trocas blindadas / se ven recorrer por calles empolvadas de la frontera / donde hay gente muy pesada / Agua Zarca y Vueltamina son del mero Guatemala / Y ya no grandes señores del estado de Chiapas…”.Así se escucha una estrofa del corrido Los Mandos de la Frontera, que apunta a Huehuetenango, Guatemala, como la cuna del cártel, pero que cada vez tiene una mayor presencia en Chiapas.“Los criminales ya entendieron el mensaje: en Chiapas nos estamos armando para irnos al tú por tú. Ya basta de que ellos tengan mejor armamento que nosotros”, dice el militar que entrena a la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal, un nuevo grupo táctico de élite creado en diciembre de 2024 para combatir delitos de alto impacto. El grupo rudo del gobernador Eduardo Ramírez.Alto calibre al estilo SinaloaEl segundo rival en la competencia progresiva de armamento es el grupo criminal de Las Pulseras, conocido así por su líder Jesús Esteban Machado Meza, nacido en 1983 en Culiacán, Sinaloa. Le dicen El Güero Pulseraspor una doble obviedad: su piel blanca y su afición a coleccionar pulseras, tanto de tela como de oro y plata.Durante años, Güero Pulserastrabajó discretamente bajo las órdenes de El Junior, Ramón Gilberto Rivera, quien respondía a las órdenes de Ismael El MayoZambada.Sus tareas fundamentales eran cuatro: desplazar a Los Zetas que quedaban en Chiapas, mantener a raya al Cártel Jalisco Nueva Generación, defender las rutas de trasiego de drogas y migrantes, y operar los negocios relacionados con el huachicol.El Junior lo hizo tan bien que creyó que podía ser más grande que El Mayo y a principios de 2021 intentó independizarse para no repartir las ganancias al fundador del Cártel de Sinaloa, según las fuentes consultadas. La ambición lo cegó. El 7 de junio de ese año fue asesinado y su puesto lo tomó Güero Pulseras, quien no dudó en ponerse del lado de La Mayiza cuando Los Chapitos entregaron a Zambada García en Estados Unidos.“Tenemos ubicado que tiene un armamento de todo poder. Muy impresionante, porque usa a los mismos proveedores de ‘la guerra en Sinaloa’, pero en Chiapas. Y muchas armas de alto poder que llegan por mar a Centroamérica, él las compra y las administra. Digamos que es una aduana que se queda con el armamento más poderoso que llega del sur”, afirma el militar consultado.En noviembre de 2024, una pequeña parte de su arsenal quedó a la vista de agentes de la Fiscalía General de la República: durante un cateo en una casa en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, hallaron armas largas, cortas, vehículos 'monstruo', cargadores… y una ametralladora FN Minimi, también conocida como M249, cubierta en oro.Se trata de otra arma de origen belga diseñada por FN Herstal, calibre 5.56x45 milímetros, que suele usarse en operaciones militares de alto riesgo por su cadencia de disparo de entre 700 y hasta mil disparos por minuto y su capacidad para ser sostenida sin sobrecalentarse. El arma, cree la fiscalía chiapaneca, ha sido usada en varias ocasiones para asesinar a policías.Para ponerse al tú por tú: dronesLo que empezó como una discreta escalada de recursos material se convirtió a finales de enero en un pulso armamentista entre el gobierno de Chiapas y el crimen organizado: el gobernador Eduardo Ramírez dio a conocer que presentará una iniciativa al Congreso local que busca autorización para que policías estatales puedan portar “armas de muy alto poder”.“Para que nuestras corporaciones de seguridad puedan portar armas de muy alto poder y sea la primera corporación de seguridad pública estatal en México en ser dotada de armamento para hacerle frente a la delincuencia y, de esa forma, seguir garantizando la tranquilidad y la paz del pueblo de Chiapas”, detalló el mandatario morenista.El reto, aseguró la fuente consultada, está en lo que el Congreso de Chiapas y el Congreso de la Unión entiendan por “alto poder”, así como un “pequeño gran detalle”: bajo qué lineamientos se podría regular que una fuerza estatal use drones explosivos contra el crimen organizado.“Un dron explosivo puede ser muy efectivo en la lucha contra la delincuencia. Reduce los riesgos de bajas, puede destruir objetivos financieros y tiene un efecto psicológico de persecución que podría desplazar a los criminales fuera del estado”, dice el experto consultado. “También tiene los riesgos de matar civiles, ‘daños colaterales’, pero ya veremos… quién sabe: tal vez el estado más pobre de México sea el primero en tirarle un bombazo a los cárteles. Esto ya empezó”, anuncia el militar.IOGE

Читайте на сайте