La tragedia de Adamuz, un agravio moral
La misa oficiada en el Palacio de los deportes de Huelva por las víctimas de la tragedia ferroviaria de Adamuz ha sido, entre otras muchas cosas, toda una demostración del hartazgo de un pueblo que comienza a rebelarse contra la insolvencia, el disimulo y las fintas de una clase política que una y otra vez actúa al margen del rigor moral y de los criterios de veracidad que una auténtica democracia exige. Una rebeldía más que necesaria para salir de la deriva autocomplaciente y tantas veces sectaria con la que esa clase política se viene comportando en estos últimos tiempos. La unción de la liturgia cristiana , un consuelo para el espíritu de las familias, se fundía aquella tarde con... Ver Más