Pablo Rivero: «Cuando metes a un extraño a trabajar en tu casa, la convivencia es el mayor peligro»
Estas Navidades Pablo Rivero (45 años) tuvo que compaginar los tradicionales villancicos, turrones y las reuniones familiares con el lanzamiento de su última novela: 'La canguro'. Un thriller doméstico que salió a la venta en todas las librerías del país el pasado 8 de enero y con el que el autor se ha esforzado al máximo para publicarlo en tiempo récord . «Lo he escrito del 24 de junio a noviembre, entero», reconoce en conversación con ABC. Y el motivo no es otro que su paralelismo con la trilogía 'La asistenta', el thriller adictivo y repleto de giros de guion con un éxito tan apabullante que ha terminado en los cines, convirtiéndose en un fenómeno taquillero mundial. «Antes de verano me puse en contacto con mi editorial y les di el título de 'La canguro' junto a unas pocas líneas. Me llamaron y me dijeron: 'Oye Pablo, es el momento de sacar esto porque si lo sacas después va a haber 50.000 historias iguales», aunque asegura qu e su libro no tiene nada que ver con 'La asistenta' : «Fue casualidad que coincidiese en el tiempo con 'La asistenta'. Aunque luego las historias no se parecen en nada. De hecho, mi referente nunca fue ese libro, sino 'Los renglones torcidos de Dios', que trata la salud mental... Lo que pasa es que indudablemente es el mismo código». - ¿Cómo surgió la idea de 'La Canguro? - En este caso fue una noticia que salió y me perturbó mucho que era la liberación del llamado 'Nanysex' , el mayor pederasta español y violador de bebés, que alardeaba de que no había tenido relaciones sexuales con nadie mayor de 36 meses. Y además él se ofrecía como canguro y cuidaba a los niños. La historia del libro no es esta, pero hay un trasfondo. La madre está muy preocupada porque acaban de liberar a un pederasta y demás. - Casi todos tus libros tienen el nexo en común sobre los problemas a los que se enfrentan los niños y adolescentes y sus padres... - Bueno, porque al final dices: '¡Madre mía, qué peligro!'... Todo a lo que están sometidos los adolescentes sin saberlo, el peligro de los niños expuestos , el peligro de nuestros mayores -que al final vamos a estar todos ahí y por eso escribí 'La matriarca'-. Pero cuando ya vi que incluso los bebés, dije: '¡Madre mía y en tu propia casa!' - En 'La canguro' también tratas la sobreprotección de los padres con sus hijos. - Yo creo que esa es la batalla que tenemos que lidiar los padres, trabajar en encontrar un punto intermedio. Al final el tener información te hace ser consciente, pero no nos puede obsesionar. Lo que pasa es que cuando eres consciente, pues claro, muchas veces tomamos medidas y a veces el remedio es peor que la enfermedad y nos volvemos muy extremos. - También hablas del terror dentro de casa. - Eso es porque siempre pensamos que el peligro es el extraño, pero nunca pensamos en los peligros que surgen para ese extraño. Al final cuando metes a un extraño a trabajar en tu casa, la convivencia es el mayor de los peligros. Donde nacen todas esas redecillas. En 'La canguro' meto los peligros en el ámbito laboral y familiar . - ¿Te ha afectado como padre escribir este libro? - Sí, mucho. Yo creo que el 'ojos que no ven' cuando tienes hijos no funciona. Porque yo no hablo de peligros tan bestias como la pederastia y demás, también existen otros peligros pequeños como el daño que hace el sol, la alimentación y demás. Como yo hablo en el libro, todos damos discursos pero luego en el día a día no los cumplimos, porque ningún padre es perfecto. Pero no podemos mirar para otro lado porque no nos venga bien. - ¿Qué es lo más importante en la relación padre/hijo? -La comunicación y el diálogo. Es lo que pasa como por ejemplo con la educación sexual. Será mejor que los niños sepan que si pasa algo te lo pueden contar , a lo que pasa muchas veces que no lo cuentan por miedo a que les regañes o que se crean que han hecho algo mal y han fallado, ¿no? - ¿Cuál es el mayor miedo al que te enfrentas como padre? - Lo que no me gustaría es crear generaciones cuya convivencia no exista. Sembrar el odio, la división, la lucha de clases o la lucha de ideologías. Me encantaría que todo el mundo pudiera convivir, viajar y mezclarse por igual. - Después de haber probado en el mundo de la televisión y también como escritor, ¿dónde se siente más cómodo? - Me gustaría no tener que elegir (ríe). Ahora estoy trabajando mucho y por eso no me quiero bajar del tren. Lo que estoy haciendo yo lleva mucho esfuerzo, mucha dedicación y mucho compromiso. Pero creo que soy un privilegiado y lo disfruto muchísimo. Esto la verdad que no me gustaría perderlo porque me da mucha libertad. Yo escribo mis historias, tengo un equipo que me apoya y me organizo mi tiempo como puedo. -¿Tienes ayuda en casa? - Tenemos mucha suerte de tener a mis padres y mis suegros cerca. ¡Fíjate lo que nos ayudan! Toda esa gente que son de otras provincias no sé cómo se organizan porque al final, ¿quién se puede pagar una canguro tantas horas? Todo esto son privilegios. Y tenerlos cerca te da muchas posibilidades. A parte que le regalas lo mejor a ambos, ¿no? A nietos y abuelos les regalas pasar tiempo juntos. Aunque yo también tengo ayuda en casa.