José Manuel Gallardo, médico neumólogo: «Cuando se detecta un cáncer de pulmón, ya es tarde»
El cáncer de pulmón sigue siendo, hoy en día, uno de los grandes retos de la medicina. No solo por su gravedad, sino porque en la mayoría de los casos se diagnostica cuando la enfermedad ya está avanzada. Así lo explica el doctor José Manuel Gallardo , médico especialista en neumología, que lo dice muy claramente: «Cuando se detecta un cáncer de pulmón, ya es tarde» . No se trata de alarmar, sino de explicar una realidad que muchas personas desconocen. El cáncer de pulmón es uno de los tumores más frecuentes a nivel nacional y, en gran parte de los casos, sigue estando directamente relacionado con el consumo de tabaco . A pesar de los avances médicos, el principal problema continúa siendo el mismo: la detección tardía . Gallardo lo deja claro desde el principio. «La gran mayoría de los cánceres de pulmón a día de hoy todavía se deben a un hábito tabáquico». Fumar sigue siendo el principal factor de riesgo , muy por delante de otros como la contaminación o la exposición laboral a determinadas sustancias. El problema no es solo que el tabaco dañe los pulmones con el paso del tiempo, sino que los cambios que provoca pueden pasar desapercibidos durante años . El cuerpo se adapta, los síntomas se normalizan y, cuando aparecen señales claras de alarma, la enfermedad suele estar ya en fases avanzadas. Una de las características más peligrosas del cáncer de pulmón es su silencio inicial. Como explica el neumólogo, «normalmente, cuando se detecta y da síntomas, ya hemos llegado tarde». En las primeras fases, el tumor no suele provocar molestias evidentes , lo que dificulta enormemente un diagnóstico precoz. Esto significa que muchas personas se sienten bien, hacen su vida con normalidad y no sospechan que algo no va bien. Por eso, Gallardo insiste tanto en la prevención, especialmente en personas fumadoras o con antecedentes familiares . Ante esta realidad, la prevención se convierte en la herramienta más eficaz. El especialista recomienda que cualquier persona fumadora se someta a chequeos médicos anuales . En estos controles, se puede recurrir a técnicas de detección precoz, como el llamado screening mediante TAC de baja radiación. Según explica Gallardo, este tipo de prueba permite « identificar pequeñas lesiones tumorales antes de que se desarrollen y antes de que sea tarde para un tratamiento eficaz». No se trata de hacer pruebas indiscriminadas, sino de vigilar de forma activa a las personas con mayor riesgo. Este tipo de cribado ya ha demostrado reducir la mortalidad por cáncer de pulmón en determinados grupos, precisamente porque permite actuar cuando la enfermedad todavía está localizada. Aunque en fases iniciales el cáncer de pulmón suele ser silencioso, hay señales que nunca deben pasarse por alto. Una de ellas es la tos crónica . Si una persona lleva semanas o meses con tos persistente, especialmente si es fumadora, «sería bueno y recomendable visitar al neumólogo para hacer un chequeo», señala Gallardo. Otro síntoma especialmente importante es la expectoración con sangre , es decir, la expulsión de moco sanguinolento al toser. En estos casos, el neumólogo es claro: «Sí que sería recomendable venir a ver a un neumólogo para descartar alguna patología de esa índole». No siempre significa cáncer, pero es una señal de alerta que requiere estudio inmediato. El gran problema, insiste Gallardo, es que «los síntomas del cáncer de pulmón en fases iniciales son silentes, no se identifican de forma clara ». De ahí la importancia de no esperar a encontrarse mal para acudir al médico. La prevención pasa por dejar de fumar, pero también por mantener una vigilancia activa de la salud respiratoria , sobre todo en personas fumadoras, exfumadoras de larga evolución o con antecedentes familiares de cáncer de pulmón. Realizar revisiones periódicas, consultar ante cualquier cambio respiratorio y no normalizar síntomas como la tos persistente puede marcar la diferencia entre un diagnóstico tardío y uno a tiempo.