7 beneficios para la salud de tomar canela en invierno
Cuando llega el invierno, la canela reaparece con fuerza en la cocina. Su aroma cálido, ligeramente dulce y especiado se asocia de forma casi automática a recetas reconfortantes, bebidas calientes y postres tradicionales (como las deliciosas galletas de canela y mantequilla o el arroz con leche ). Pero más allá de su valor gastronómico, la canela es una de esas especias que también aporta beneficios claros para la salud , especialmente en los meses fríos. Integrarla en la dieta invernal no sólo tiene sentido por sabor, sino también por sus propiedades digestivas, antiinflamatorias y termogénicas . Estos son algunos de los beneficios más destacados de consumir canela durante el invierno. La canela es una especia naturalmente termogénica, lo que significa que contribuye a estimular la circulación y a generar una sensación de calor interno . En invierno, cuando el cuerpo necesita gastar más energía para regular la temperatura, añadir canela a infusiones, desayunos o platos calientes puede resultar especialmente reconfortante. La cocina de invierno suele ser más rica en guisos, cremas, legumbres y recetas largas. La canela ayuda a estimular los jugos digestivos, reduciendo la sensación de pesadez, hinchazón y digestiones lentas . Por eso es habitual encontrarla en postres o bebidas que se toman tras comidas copiosas. Uno de los beneficios más estudiados de la canela es su capacidad para mejorar la sensibilidad a la insulina y ayudar a estabilizar los niveles de glucosa . En invierno, cuando aumentan los antojos de dulce, usar canela permite potenciar el sabor sin necesidad de añadir tanto azúcar, algo muy valorado tanto en cocina casera como en repostería. La canela contiene compuestos antioxidantes con efecto antiinflamatorio, lo que puede ayudar a aliviar molestias articulares, musculares o digestivas, más frecuentes durante los meses fríos . Consumida de forma regular y moderada actúa como un pequeño apoyo diario para el bienestar general. Además de facilitar la digestión, la canela ayuda a mantener el equilibrio intestinal, reduciendo gases y fermentaciones . En infusión o añadida a alimentos calientes, resulta especialmente suave y efectiva para personas con digestiones sensibles en invierno. Desde un punto de vista gastronómico, la canela permite dar profundidad y complejidad a los platos con muy poca cantidad. En desayunos, bebidas calientes, frutas asadas o platos salados especiados, añade carácter sin necesidad de grasas o azúcares extra , algo muy útil en una cocina invernal más equilibrada. El aroma de la canela tiene un claro componente emocional. Asociada a recetas tradicionales y momentos de calma, su consumo genera una sensación de confort que en invierno cobra especial importancia . No es sólo lo que aporta al cuerpo, sino también al estado de ánimo. La forma más sencilla es incorporarla a: - Infusiones y bebidas calientes como en esta infusión de rooibos con canela . - Café , té o cacao - Porridge , gachas y desayuno s de cuchara - Frutas asadas o compotas - Guisos especiados , como las judías con canela , y platos de inspiración oriental Basta con pequeñas cantidades y un consumo regular . Siempre es recomendable optar por canela de buena calidad y evitar excesos. Aromática, versátil y profundamente ligada a la cocina de invierno, la canela demuestra que las especias no sólo dan sabor: también pueden convertirse en aliadas diarias para cuidar la salud cuando más lo necesitamos.