Un desahogo entre amigas
En mi grupo de amigas y amigo más fiel sacamos la calculadora a contar hace unos días. El motivo de la conversación, que acabó siendo un desahogo colectivo, es el dineral que nos dejamos cada mes en actividades extraescolares para nuestros hijos. Un costoso recurso para dotarles de aquello que no les ofrecen dentro del horario escolar; pero también un vehículo de conciliación fundamental cuando se trabaja fuera de casa. Haciendo números, las cuotas pueden alcanzar el peso del préstamo de un coche o una hipoteca cortita, si hay más de un niño en casa recibiendo formación extra en idiomas, música o haciendo deporte más allá de la clase de gimnasia del colegio. No son lujos, son los esfuerzos que... Ver Más