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Cae en Fuenlabrada la banda de la «siembra» que saqueó 44.000 euros en los párquines de varios centros comerciales

Abc.es 
La escena se repetía con precisión quirúrgica en los aparcamientos de varios centros comerciales del sur de Madrid. Una mujer termina de colocar la compra en el maletero, se sienta al volante y, justo antes de arrancar, un desconocido golpea suavemente el cristal. «Se le han caído unas monedas», advierte señalando la parte trasera del vehículo. La víctima baja, se agacha, recoge el pequeño botín metálico y, al regresar al asiento, descubre que su bolso, depositado apenas unos segundos antes en el del copiloto, ha desaparecido. Con este método, conocido en el argot policial como la «siembra», un grupo criminal ha logrado sustraer cerca de 44.000 euros en efectivo, además de teléfonos móviles, tarjetas bancarias, documentación personal y llaves de domicilios y vehículos. La Policía Nacional ha desarticulado ahora esta organización tras detener 'in fraganti' a tres de sus integrantes en Fuenlabrada. La investigación arrancó a mediados de diciembre, después de que una de las víctimas denunciara el robo sufrido en el aparcamiento de un centro comercial de la localidad. Los agentes comprobaron pronto que no se trataba de un hecho aislado. Hasta ocho asaltos con idéntico patrón afloraron en pocos días, todos cometidos en parkings y con un reparto de papeles milimétricamente establecido. El grupo actuaba, por lo general, en tríos. Uno de ellos se encargaba de lanzar las monedas al suelo y alertar a la víctima; un segundo aprovechaba la distracción para abrir la puerta del copiloto y apoderarse del bolso; el tercero aguardaba al volante de un vehículo, habitualmente alquilado, listo para emprender la huida. Para dificultar su identificación utilizaban gafas falsas, gorros o gorras y bragas para el cuello con las que ocultaban parcialmente el rostro. Además, alternaban coches y combinaciones de miembros para entorpecer la labor policial y eludir una acusación sólida de grupo criminal. Pero el golpe no terminaba en el parking. Con las tarjetas bancarias, la documentación y, en ocasiones, los teléfonos móviles de las víctimas en su poder, los arrestados accedían a las aplicaciones de banca online y realizaban reintegros en cajeros y compras en establecimientos de otras localidades de la zona sur de la región. Con este método han causado un perjuicio económico a las víctimas de casi 44.000 euros. Tras semanas de pesquisas, los investigadores lograron identificar a los presuntos autores y establecieron un dispositivo especial de vigilancia. El pasado 22 de enero, los agentes observaron a tres hombres que reproducían el mismo patrón ante una nueva víctima en un centro comercial de Fuenlabrada. No llegaron a consumar el robo y fueron detenidos en el acto como presuntos responsables de los delitos de pertenencia a grupo criminal, nueve robos en interior de vehículo, cuatro estafas, contra la seguridad vial, falsedad documental, resistencia y desobediencia y reclamación judicial, pasando posteriormente a disposición judicial. Además de la vigilancia constante sobre bolsos, mochilas o dispositivos electrónicos, la Policía apela al sentido común para no poner en bandeja el botín a quienes merodean por los aparcamientos en busca de un descuido. Los investigadores insisten en que el método de la «siembra» sigue funcionando por la reacción instintiva de la víctima: bajar del vehículo ante el aviso de un desconocido sin asegurar antes sus pertenencias. Por ello, recomiendan no perder de vista en ningún momento bolsos, carteras o mochilas; no apearse del coche si una persona desconocida alerta de la supuesta caída de monedas u objetos; no dejar efectos personales a la vista en el asiento del copiloto y evitar estacionar en zonas apartadas o con escaso tránsito. La Policía alerta de que en los últimos tiempos se ha detectado un incremento de los robos de dispositivos electrónicos, especialmente ordenadores portátiles, en aparcamientos de centros comerciales. Los delincuentes emplean detectores de señal para rastrear vehículos que contienen aparatos con conexiones activas o en reposo. Una vez localizados, fuerzan el coche para hacerse con ellos en cuestión de segundos. Compañías como Telefónica han advertido ya a sus empleados sobre esta modalidad de robo.

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