Enjuagues de la muerte
Lo peor es siempre soltarse, dejar de luchar, pensar que tus días no consisten en ganar más sino en gastar menos; despotricar de la tecnología y añorar el pasado como quien sueña que pasea por un opulento palacio y despierta en su habitación fría, solitaria y vacía. No podemos controlar el destino pero podemos tratar con honor el tiempo que nos sea concedido. No sé si es reversible pero he visto a hombres caer en este proceso y se vuelven de una desolada tristeza. Al principio son sólo instantes de desconexión, una frase que dicen y no entiendes, una airada reacción ante algo irrelevante; pero poco a poco, lo que era anecdótico se vuelve habitual, y los desaires por nada... Ver Más