Permiso para drogarse
Las drogas socialmente admitidas, alcohol y tabaco —curiosamente, las únicas por las que el Estado recauda dinero, aparte de los fármacos— siguen siendo el mayor contrasentido de la humanidad junto con las guerras. Fumar y beber forma parte de esos automatismos del ocio sin los cuales divertirse no sería lo mismo. Lo hemos asumido culturalmente. Lo malo es que junto al término acuñado de «drogas blandas» va aparejado un consentimiento que hace que percibamos como normal hacer bromas sobre borracheras o colocones de hachís, sin darnos cuenta de que con ello estamos promocionando hábitos nada saludables. Sin embargo, si vemos a una persona en una esquina clavándose una jeringuilla o a otra consumiendo éxtasis o esnifando coca en un lavabo,... Ver Más