Ejército de Tierra y Armada ensayan una maniobra inédita en el Báltico que marca un punto de inflexión
El Ejército de Tierra ha validado en el ejercicio Steadfast Dart 26 una capacidad inédita en su historial reciente de operaciones especiales embarcadas. La maniobra, desarrollada junto a la Armada española en el mar Báltico, consolida el papel de España como actor clave dentro de la arquitectura de respuesta rápida de la OTAN, según el marco operativo definido por la propia Alianza Atlántica en su estructura de fuerzas.
Una capacidad nunca empleada desde un buque español
El buque de asalto anfibio Castilla se ha convertido en plataforma avanzada para operaciones especiales en un entorno multinacional de alta exigencia. Desde su cubierta, helicópteros militares ejecutaron inserciones y extracciones rápidas en la mar mediante redes AirTEP, un procedimiento que hasta ahora no se había empleado embarcado en un buque español dentro de un ejercicio de esta magnitud.
La técnica permite a los operadores descender y reembarcar con rapidez cuando las condiciones impiden una toma convencional. En escenarios de interdicción marítima, rescate o neutralización de amenazas en litoral hostil, este procedimiento reduce tiempos de exposición y aumenta la seguridad de la fuerza.
Fast rope y extracción en entorno marítimo
Las maniobras incluyeron ejercicios de fast rope, inserción vertical y extracción inmediata en cubierta. El objetivo era comprobar la coordinación entre tripulación naval, dotaciones aéreas y equipos de operaciones especiales bajo presión operativa realista.
Las condiciones meteorológicas del invierno báltico, con nieve y temperaturas bajo cero, obligaron a adaptar parte de los procedimientos. La fase CET/FIT, centrada en la integración de fuerzas y el perfeccionamiento táctico, exigió ajustes dinámicos en planificación y ejecución.
El liderazgo español en operaciones especiales de la OTAN
En 2024, el Mando Conjunto de Operaciones Especiales asumió el liderazgo del Mando Componente de Operaciones Especiales de la Fuerza de Reacción Aliada. Esta responsabilidad implica generar, certificar y mantener la disponibilidad de una capacidad de respuesta inmediata en el ámbito de operaciones especiales.
Tras casi dos años al frente de esta estructura, Steadfast Dart 26 ha supuesto la validación operativa en un escenario multidominio. Las fuerzas españolas se desplegaron por tierra, mar y aire en un plazo reducido, demostrando capacidad de proyección acelerada.
Estructura operativa desplegada
- Cuartel General del SOCC bajo mando español.
- Special Operations Land Task Group.
- Special Operations Maritime Task Group.
- Equipos de integración aire-tierra.
- Unidad aérea de ala rotatoria para operaciones especiales.
Este entramado permite coordinar misiones complejas con apoyo logístico, sistemas de mando y control y enlace permanente con otros componentes aliados.
La BRIPAC y el fuego real bajo la nieve
Entre las unidades participantes destacó la Brigada Paracaidista, integrada en el componente terrestre. Sus zapadores y equipos especializados operaron en condiciones de nieve y visibilidad reducida, reforzando la interoperabilidad con contingentes aliados.
Las actividades incluyeron tiro real, inserciones helitransportadas y explotación técnica de evidencias. Esta última capacidad resulta esencial en escenarios contra amenazas híbridas o redes terroristas, donde la obtención y análisis de material sensible es determinante.
Evacuaciones sanitarias y apoyo aéreo cercano
La unidad aérea de ala rotatoria coordinó evacuaciones médicas con participación de medios italianos y checos. Estas misiones exigen sincronización milimétrica entre aeronaves, personal sanitario y cadena de mando.
Además, los equipos JTAC españoles dirigieron acciones de apoyo aéreo cercano, integrando fuegos con aeronaves desplegadas en el flanco este de la OTAN. La interoperabilidad se puso a prueba en tiempo real, con integración de sensores y capacidades ISR aliadas.
Innovación tecnológica en entorno multidominio
El despliegue también ha servido como banco de pruebas para nuevas soluciones tecnológicas. El componente español explora proyectos vinculados a sistemas no tripulados, capacidades contra drones y herramientas avanzadas de mando y control.
La evolución de las amenazas en el entorno OTAN, marcada por el uso masivo de UAS y guerra electrónica, obliga a integrar sensores en red y sistemas de decisión acelerada. La experimentación durante Steadfast Dart 26 permite validar estos desarrollos en condiciones realistas.
Proyección estratégica en 2026
El ejercicio Steadfast Dart 26 confirma el papel central del Ejército de Tierra dentro de la arquitectura aliada de respuesta rápida. La utilización por primera vez de redes de helicópteros embarcadas en el buque Castilla refuerza la capacidad española para actuar en escenarios marítimos complejos, consolidando su liderazgo operativo en 2026 y su compromiso con la seguridad colectiva de la OTAN.