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Revocación de visas de EE.UU. a autoridades chilenas desata rechazo transversal y advertencias sobre soberanía

Un inédito y grave episodio diplomático ha sacudido la agenda política este fin de semana. El Departamento de Estado de Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, decidió revocar las visas oficiales de ingreso a territorio estadounidense de tres altas autoridades del actual gobierno chileno, entre ellas el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz.

La sanción norteamericana está directamente vinculada al proyecto del cable submarino de fibra óptica que pretende conectar a Valparaíso con Hong Kong, una iniciativa de inversión china que actualmente se mantiene en etapa de evaluación técnica en Chile. Washington argumenta que este proyecto representa una amenaza para la seguridad regional y propia, insertando a nuestro país en el epicentro de la pugna hegemónica y tecnológica entre Estados Unidos y China.

“Una advertencia al próximo gobierno”

La medida provocó una rápida y dura respuesta desde el oficialismo saliente. El ex canciller Heraldo Muñoz calificó el hecho como “grave e inédito en democracia“, tildando las afirmaciones estadounidenses de “temerarias y sin fundamento”.

Para el ex ministro de Relaciones Exteriores, la jugada de Washington tiene un destinatario claro que va más allá de la administración de Gabriel Boric. “La administración Trump optó por sancionar al gobierno saliente a pocos días de su término para presionar al próximo y darle espacio para enmendar el rumbo respecto a este proyecto. Claramente estamos, en el fondo, ante una advertencia hacia el gobierno próximo: si siguen adelante con el proyecto de cable chino, esto mismo les puede pasar”, analizó Muñoz, abogando por mantener una diplomacia de “autonomía inteligente“.

En la misma línea, el Partido Socialista (PS) emitió una contundente declaración pública condenando la acción. La colectividad acusó a la Casa Blanca de actuar bajo una “premisa imperial“, pretendiendo ejercer preeminencia en el hemisferio. “Tal actitud es inaceptable, vulnera la condición de Chile como un país soberano, de economía abierta a la inversión extranjera sin discriminación de origen, en el marco del derecho internacional y en consonancia con el principio de neutralidad tecnológica“, recalcó la mesa directiva del PS.


Ex ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Heraldo Muñoz. Foto: Dragomir Yankovic/Aton Chile.

Rechazo en la derecha: “No podemos estar en el medio de una guerra comercial”

El rechazo a la medida estadounidense no se limitó a la centroizquierda. Desde la UDI, el senador Iván Moreira también cuestionó la presión ejercida por la administración Trump, marcando un límite respecto al respeto de la institucionalidad chilena.

“Una cosa es fortalecer nuestras relaciones con Estados Unidos, pero muy distinta tener que aceptar una presión, una acción de disuasión por un proyecto que se ha hecho bajo las normas legales de Chile“, advirtió el parlamentario gremialista. Moreira fue enfático en señalar que “nosotros no podemos, como país, estar en el medio de una guerra comercial entre China y Estados Unidos“.

El senador UDI Ivan Moreira. Foto: Sebastian Cisternas/Aton Chile.

Cautela en el equipo de José Antonio Kast

Frente al complejo escenario geopolítico que heredará en menos de un mes, el futuro ministro de Relaciones Exteriores designado por el presidente electo José Antonio Kast, Francisco Pérez Mackenna, optó por la cautela y el respeto a la actual institucionalidad, recordando que hasta el 11 de marzo la conducción exterior recae exclusivamente en el Presidente Boric y el canciller Alberto van Klaveren.

No obstante, Pérez Mackenna reconoció la gravedad del asunto y delineó la postura del gobierno entrante. “Creemos que es necesario conocer absolutamente todos los antecedentes respecto de la decisión que ha informado el Departamento de Estado de Estados Unidos para poder analizar los fundamentos de esta medida y sus consecuencias para las personas afectadas”, señaló.

El futuro jefe de la diplomacia chilena concluyó afirmando que “la política exterior siempre debe sustentarse en la defensa de los intereses de Chile y de todos los chilenos”, comprometiéndose a realizar los esfuerzos necesarios para mantener relaciones constructivas y de colaboración con todas las naciones.

El impasse abre un complejo escenario estratégico para Chile, que deberá equilibrar en los próximos meses su histórica alianza política y comercial con Estados Unidos, con su condición de principal socio comercial de China, todo esto en medio de una transición presidencial.

Próximo canciller Francisco Perez Mackenna. Foto: Mediabanco.

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