'Carreras' en videojuegos
Castilla y León apuesta por el videojuego, un sector al alza, en el que ya se han fijado también las universidades. Tres de las nueve instituciones académicas que existen en la Comunidad también han visto las oportunidades y han incorporando estudios vinculados a esta industria en constante crecimiento a su oferta formativa. Es el caso de Zamora, que graduó a la primera promoción del Grado en Desarrollo de Aplicaciones 3D Interactivas y Videojuego el pasado año. «Digamos que es una titulación única en España», dice el profesor de la Universidad de Salamanca (USAL) Jesús Ángel Román, que habla del doble enfoque de la carrera zamorana. Por una parte se enseña a desarrollar videojuegos y por otra se tocan las aplicaciones interactivas en 3D. «Se amplía el espectro a simuladores de pilotaje y sistemas de entrenamiento de prevención de riesgos laborales, así que el abanico de salidas es mucho mayor que si solo nos centraremos en videojuegos», comenta. Otro de los alicientes es que la propia Escuela Politécnica Superior de Zamora va a implantar el espacio de innovación tecnológica FutureLab, que podrán utilizar tanto profesores como estudiantes para sus prácticas y trabajos. En el programa de asignaturas hay un «fuerte» componente matemático y de física del movimiento, lo que permite conocer, por ejemplo, «como tienen que interactuar diferentes personajes en un videojuego o una simulación». También existen las materias enfocadas al diseño de arte y producción, las que tratan sobre motores gráficos y de simulación, las que versan sobre programación tanto «declarativa como orientada a objetos» y las que entran más en la informática, como son las de bases de datos, inteligencia artificial y administración de sistemas. Y es que los estudiantes «deben conocer cómo funciona un ordenador y cómo poder configurarlo». La formación ha demostrado su éxito con rapidez, pues «prácticamente todos los que acabaron están trabajando, distribuidos a lo largo de la geografía española». Esto último no extraña si se sopesa que «nos vienen muchísimos alumnos de fuera de Castilla y León, un 80 por ciento», cifra. Algunos exalumnos han acabado en estudios de videojuegos, mientras que otros han escogido trabajos relacionados con la simulación en factorías como Renault, que «ha cogido a varios estudiantes en prácticas». Desde la Universidad de Burgos, con una primera promoción que acaba de abandonar las aulas, este quinto año desde la implantación el Grado en Diseño de Videojuegos sigue siendo «muy demandado», cubriendo «todas las plazas en la primera vuelta», dice la profesora María del Mar Chicharro. Para ella, los datos demuestran «la necesidad social de este tipo de estudios que existía», en el momento de su implantación, ante una industria que «está moviendo muchísimo empleo» frente a la falta de especialización universitaria en «un universo tan específico». Dentro del cual orbitan desde las publicaciones más «lúdicas o expresivas» hasta los 'serious games', «temas estrella» en los Trabajos Fin de Grado de la UBU. «Ha habido en esta última tanda de TFGs varios interesados por la dimensión educativa del videojuego, totalmente demostrada, donde el jugador adquiere destrezas y habilidades», explica. Para Dionisio Santidrián, trabajador de la Unidad de Cultura Científica de la UBU, estudiar la carrera con 41 años supuso alimentar una «vocación latente», además de que ha podido aplicar el Grado en su trabajo. «El Ayuntamiento y la Universidad han creado la Estación de la Ciencia y la Tecnología, un centro de divulgación científica con cursos, talleres y clubes», explica el alumno egresado que, al ver «las herramientas que tenían los compañeros que habían estudiado Educación y Comunicación Audiovisual», pensó que crear contenidos multimedia, videojuegos y experiencias interactivas era una manera «bonita y útil de divulgar», algo «del estilo» a lo que al final se ha dedicado. Su propio TFG fue una aplicación de realidad mixta para el departamento de digitalización de la universidad. «Trataba de que las personas pudieran palpar y ver cómo funcionan conceptos abstractos de ciberseguridad». Tras su experiencia Santidrián da un consejo a los que empiezan la carrera. «Disfrutad desde el primer día e idos creando un portfolio con pequeñas experiencias y juegos, para que al salir tengas trabajos que enseñar y puedas elegir lo que más te gusta». Tendrá oportunidad de aplicarlo pronto Irati Garrastachu, alumna de segundo año en la UBU, que este segundo semestre comienza la asignatura Proyecto I, donde tendrá que «hacer un videojuego en equipo en cuatro meses, un reto bastante difícil, pero que espero lograr». Su visión por ahora es que la carrera está «bastante bien planteada», a pesar de tener algunos profesores «no tan especializados en videojuegos» y la complicación de adaptarse a las asignaturas de la rama de ciencias para los que, como ella, venían de las artes y viceversa. La Universidad Católica de Ávila (UCAV) cuenta solo con dos cursos de implantación del Grado en Diseño y Desarrollo de Videojuegos y Entornos Virtuales, por lo que, en una industria «caracterizada por la alta competitividad y especialización», aún no sabe lo que sus egresados llegarán a conseguir. Pero abre varios caminos con la intención de cultivar buenas perspectivas laborales. Según explica el decano de la Facultad de Ciencias y Artes, Diego Vergara, la oferta consiste en «dos modalidades formativas únicas en la Comunidad». La híbrida combina la presencialidad durante los dos primeros cursos con una formación online en los siguientes, «lo que permite que los estudiantes que superen esa primera etapa puedan incorporarse al mercado laboral sin renunciar a continuar sus estudios». Por otro lado, la modalidad completamente virtual pretende «garantizar una formación flexible y completa» para quienes no puedan asistir a clases presenciales. Pero, además, la UCAV ha puesto en marcha un itinerario académico que permite a los estudiantes del Grado en Ingeniería Informática cursar de forma integrada la titulación de videojuegos. Esta decisión posibilita «obtener ambas titulaciones en un periodo temporal muy próximo». En este sentido, los primeros cursos de la enseñanza sobre de diseño de estos materiales lúdicos imparten asignaturas básicas de informática, «similares» a las que se dan en la de ingeniería. La Formación Profesional ha optado por no quedarse atrás y sumarse a estas creaciones. «Antes la formación profesional podía ser una plan B, digamos, pero yo creo que ahora es el plan A», opina Víctor Santos, profesor del Grado Superior en Animación 3D y Videojuegos que imparte la Escuela Alcazarén en Valladolid. Las estadísticas que su centro publica anualmente avalan su afirmación. «Normalmente en los ciclos de informática hay un alto nivel de alumnado que donde cursa las prácticas se queda trabajando». Santos cree que las empresas «miran muy directamente» a los ciclos porque ven que los alumnos llegan con un «gran saber práctico», que viene de enseñanzas que «trabajan todo el tiempo sobre las líneas que seguiría una compañía». También piensa que el mercado en Castilla y León ha vivido un proceso de «apertura» gracias al empleo desde casa. «Creo que ha ayudado a que muchos alumnos se queden dentro de la Comunidad, frente a lo que pasaba hace unos años, cuando costaba más ubicar a los alumnos para hacer prácticas y encontrar empleo». El Alcazarén está presente en eventos de desarrollo de videojuegos como el Zam Jam de Zamora, donde también compiten las universidades. «Es crucial para el centro, los alumnos y la formación profesional dejarse ver en estos lugares, que dan visibilidad al ciclo y al trabajo de los estudiantes», dice el ingeniero industrial. La experiencia les ha mostrado que «los alumnos de FP están en un nivel extremadamente alto y consiguen puestos importantes en estos concursos». Pero, a pesar de todo lo conseguido y que «se ha dado un paso muy grande», el docente cree que «todavía se puede dar otro más para que «los jóvenes y aquellos que ya probaron el mundo laboral valoren estudiar una FP», porque considera «es el lugar donde realmente pueden descubrir su talento y encontrarán la mejor asociación con sus hobbies y gustos»