World News in Spanish

Dani García revoluciona las gambas al ajillo: el gesto que cambia todo

Dani García y la receta que redefine las gambas al ajillo

El chef Dani García, referente de la alta cocina española y defensor del recetario tradicional reinterpretado, ha explicado que el secreto para unas gambas al ajillo perfectas no está en inundarlas de aceite. Durante décadas, este plato se ha preparado cubriendo el fondo de la cazuela con abundante grasa para infusionar el ajo y la guindilla.

Sin embargo, el cocinero sostiene que ese paso puede ajustarse para lograr un resultado más equilibrado. La clave no es eliminar el aceite, sino cambiar la forma en la que se utiliza y controlar mejor los tiempos de cocción.

El error más común al cocinar gambas

Uno de los fallos más habituales es cocinar las gambas durante demasiado tiempo. Este marisco necesita apenas unos minutos de calor para quedar en su punto. Cuando se excede la temperatura o el tiempo, la carne se vuelve seca y pierde jugosidad.

Dani García insiste en que el producto debe ser el protagonista. Si las gambas son frescas y de calidad, no necesitan grandes artificios ni exceso de grasa para potenciar su sabor. El objetivo es respetar su textura natural.

El truco de Dani García que cambia la técnica tradicional

A partir del tercer paso de la receta es donde llega el detalle diferencial. En lugar de sumergir las gambas en una gran cantidad de aceite caliente, el chef propone utilizar una cantidad más moderada y trabajar la temperatura de forma precisa.

El procedimiento consiste en dorar ligeramente los ajos laminados con una pequeña base de aceite, suficiente para aromatizar pero sin cubrir por completo el recipiente. Una vez el ajo adquiere un tono ligeramente dorado, se incorporan las gambas y se cocinan durante un tiempo muy breve.

Este gesto permite que el marisco se cocine en su propio jugo, mezclándose con el aceite aromatizado sin quedar empapado. El resultado es un plato más ligero, con menos sensación grasa en boca y con un sabor más concentrado.

Controlar la temperatura, la clave en minutos

Otro aspecto fundamental es evitar que el aceite alcance temperaturas excesivas. Si el ajo se quema, arruina el conjunto con un sabor amargo. Por eso, el chef recomienda fuego medio y atención constante.

En cuestión de dos o tres minutos, las gambas cambian de color y adquieren ese tono rosado característico que indica que están listas. Prolongar la cocción solo empeora la textura.

Ingredientes sencillos, ejecución precisa

La receta mantiene la base clásica, pero ajusta proporciones y tiempos:

  • Gambas frescas o de buena calidad
  • Ajos laminados
  • Guindilla al gusto
  • Aceite de oliva en cantidad moderada
  • Sal fina

El orden de incorporación y el control del calor marcan la diferencia. Primero se aromatiza el aceite con el ajo y la guindilla. Después se añaden las gambas y se salan ligeramente. En pocos minutos, el plato está listo para servir.

Una versión más ligera sin perder tradición

La propuesta de Dani García no elimina la esencia de las gambas al ajillo. El ajo sigue siendo protagonista y el aceite de oliva continúa aportando aroma y brillo. Lo que cambia es la cantidad y la técnica.

Reducir el exceso de grasa no solo mejora la experiencia en boca, también permite apreciar mejor la calidad del marisco. El resultado es una receta más equilibrada y adaptada a los gustos actuales, donde se valora la ligereza sin renunciar al sabor.

Por qué este método gana adeptos

En un contexto en el que cada vez más consumidores buscan versiones más saludables de los platos tradicionales, el gesto de Dani García encaja con esa tendencia. Ajustar la cantidad de aceite no significa restar autenticidad, sino adaptar la cocina clásica a nuevas preferencias.

Además, el ahorro de tiempo es evidente. En apenas unos minutos, y con una vigilancia constante del fuego, se obtiene un plato listo para llevar a la mesa. No se requieren técnicas complejas ni utensilios especiales.

El propio Dani García ha demostrado en múltiples ocasiones que la cocina tradicional puede evolucionar sin perder identidad. En el caso de las gambas al ajillo, su recomendación de no abusar del aceite y controlar el tiempo de cocción marca un antes y un después para quienes desean preparar este clásico en casa con un resultado profesional.

Читайте на сайте