Las tormentas desentierran raras huellas de 2000 años de antigüedad en una playa de Escocia
Esas marcas corresponderían a pies de humanos y animales en tiempos del imperio romano
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Las tormentas suelen ser un incordio para las poblaciones afectadas, porque dejan daños en infraestructuras, inundaciones, problemas en las comunicaciones e importantes erosiones en las playas. Sin embargo, pueden convertirse en una oportunidad para descubrir el pasado de la zona o sacar a la luz yacimientos arqueológicos desconocidos.
Eso es lo que ha ocurrido en una playa de Escocia, donde las tormentas de las últimas semanas han desenterrado unas raras huellas de 2000 años de antigüedad, unas huellas que corresponderían a las de pies humanos y animales en tiempos del apogeo del Imperio Romano (siglo I d.C.).
“Es increíblemente raro ver un registro tan delicado, que se crea en cuestión de minutos y se destruye en horas, una instantánea de lo que hacía la gente hace miles de años. El sitio también nos cuenta cómo esta playa, ahora arenosa, fue en su día un estuario fangoso y que los humanos utilizaban este entorno, quizás para cazar ciervos o recolectar plantas silvestres como el hinojo marino”, explica Will Mills, del equipo de arqueólogos de la Universidad de Aberdeen, quien trabajó en el hallazgo.
Huellas de animales y personas
El aviso lo dieron unos vecinos que paseaban por Lunan Bay, una playa en la región de Angus (Escocia). Ivor Campbell y Jenny Snedden caminaban junto a sus perros Ziggy y Juno por las pintorescas arenas cuando vieron que el daño causado por las tormentas de las últimas semanas había revelado una nueva capa de arcilla. Hasta ellos fueron capaces de apreciar marcas distintas.
A partir de ahí, comenzó una carrera a contrarreloj: las tormentas habían dejado al descubierto esa capa de arcilla, pero el temporal también amenazaba el hallazgo. El equipo de arqueólogos, un grupo liderado por la Universidad de Aberdeen, se puso manos a la obra para preservar la evidencia de las huellas, pese a que tuvo que lidiar con vientos de más de 88 kilómetros por hora y bajo el impacto de la arena.
Se habían identificado marcas similares en un pequeño número de yacimientos de Inglaterra, como el estuario del Severn, Formby en Merseyside y Happisburgh en Norfolk, pero no hay registros previos de un yacimiento similar en Escocia.
“La logística para documentar este sitio excepcionalmente frágil fue muy complicada, pero en breves periodos de calma, aprovechamos la oportunidad para volar el dron y capturar el lugar desde el aire. Las fotos nos permitieron mapear las huellas en 3D con precisión milimétrica como registro permanente, a pesar de que el sitio se terminó perdiendo”, explica Elinor Graham, otra de las especialistas que trabajó en Lunan Bay.
En paralelo, en el laboratorio seleccionaron restos vegetales preservados, hallados en depósitos justo debajo de las huellas, para su datación por radiocarbono. Esta datación confirmó que las marcas datan de hace unos 2000 años y se identificaron a humanos que habrían caminado descalzos, ciervos, corzos y otros animales.
“Es muy emocionante pensar que estas huellas fueron realizadas por personas en la época de las invasiones romanas de Escocia y en los siglos previos al surgimiento de los pictos”, añade el profesor Gordon Noble, que asegura que el hallazgo supone un “vínculo tangible con el pasado de la región”.