World News in Spanish

Vox deja aparcada ocho meses la iniciativa que registró en el Parlamento andaluz para "prohibir el velo islámico"

El pasado junio, la Mesa de la Cámara admitió a trámite la proposición no de ley pero, desde entonces, la formación ultraderechista ha descartado elevarla al Pleno para su debate y votación, dando prioridad a otras cinco iniciativas que registró después de ésta

Abascal asegura que le suena “mal” el decálogo del PP para pactar con Vox: “Es como si estuvieran negociando con salvajes”

El 11 de junio de 2025, el portavoz de Vox en Andalucía, Manuel Gavira, registró en el Parlamento una proposición no de ley relativa a la “prohibición del velo islámico”, que fue calificada favorablemente y admitida a trámite por la Mesa de la Cámara el 18 de junio. Desde entonces está disponible para elevarla al Pleno para ser debatida y votada por los grupos políticos, algo que dependía exclusivamente del partido ultraderechista.

Sin embargo, Vox ha dejado hibernar esa iniciativa durante los últimos ocho meses, sin incluirla en el orden del día del Pleno para su aprobación, algo que no ha hecho con ninguna otra proposición de ley hasta la fecha. Es más, desde que la Mesa del Parlamento andaluz dio luz verde a su propuesta contra el velo islámico, la formación de Santiago Abascal ha registrado otras 26 iniciativas y ha elevado a Pleno cinco de ellas (más una sexta que se debate esta semana), pese a que todas se tramitaron y calificaron favorablemente con posterioridad.

Vox es la tercera fuerza en el Parlamento andaluz [14 diputados], dispone de cupo para meter en cada Pleno las iniciativas que considere prioritarias pero, desde el verano pasado, ha aparcado su “prohibición del velo islámico” para poner por delante otras proposiciones no de ley sobre vivienda, sobre el acceso a los servicios públicos para los españoles; sobre la supresión de la figura de arraigo; sobre rebajas fiscales para jóvenes y familias y sobre regularización masiva de inmigrantes ilegales. De estas cinco, registradas todas con posterioridad a la del velo, sólo la primera fue aprobada gracias al apoyo del PP.

Preguntado sobre el por qué de dejar atrás la propuesta de prohibición del velo, fuentes del grupo parlamentario aseguran a este periódico: “Tenemos un cupo limitado de llevar iniciativas a Pleno y además la Mesa nos limita mucho, por tanto vamos incluyéndolas según vayamos viendo y podamos”. No obstante, la Mesa de la Cámara, donde el PP tiene mayoría absoluta, ya había dado luz verde a debatir su rechazo al velo islámico en cuando Vox lo pidiese.

Contra la “islamización de Andalucía”

La formación ultraderechista viene abominando desde hace meses -en el Parlamento, ante la prensa y en las calles- contra la supuesta “islamización” de Andalucía, señalando sobre todo a los colegios públicos con más presencia inmigrante.

De hecho, este mismo lunes Vox ha anunciado otra proposición de ley que apunta en la misma dirección que la prohibición del velo, esta vez, el “rechazo a la implantación del menú halal en comedores escolares y hospitales” de Andalucía, “por ser contrario a nuestros usos y costumbres”, registrada el pasado 17 de febrero.

La carne halal (“permitido”, en árabe) puede ser de ternera, de cordero o de cabra, pero debe estar tratada de acuerdo a las pautas de la Ley Islámica: procede de animales que no han sido alimentados con hormonas, que han seguido una dieta “natural y vegetariana”, y que fueron sacrificados por el rito permitido por los preceptos del Islam.

El rechazo a la comida halal, que Vox Andalucía acaba de registrar, o el rechazo al velo islámico, que lleva ocho meses aparcado, son iniciativas políticas que parten directamente de la dirección nacional del partido, distribuidas a todas las Cámaras autonómicas para dar la batalla cultural contra los inmigrantes musulmanes, árabes, magrebíes.

Son asuntos que comprometen al PP en las comunidades donde gobiernan. Por ejemplo, el Parlament balear aprobó el 3 de febrero, con apoyo del PP, la misma proposición no de ley que insta al Gobierno central a prohibir el uso del burka y el niqab en los espacios públicos

Antes de aterrizar en el Congreso, la semana pasada, Vox anticipó el debate sobre la prohibición del velo integral en los parlamentos autonómicos, obligando al PP a posicionarse en los territorios donde gobierna. Sin embargo, ha optado por no abrir esa espita en Andalucía, en la antesala de las elecciones donde Juanma Moreno se juega la mayoría absoluta, precisamente frente al auge de la extrema derecha.

La semana pasada, el PP de Alberto Núñez Feijóo se quedó solo al apoyar la proposición de Vox para prohibir el niqab o el burka en España, y la iniciativa decayó por falta de respaldo en el Congreso. La idea de los de Santiago Abascal iba mucho más allá de un mero posicionamiento político, planteaban sanciones a las mujeres que incumplieran con la medida, desde su expulsión de España a multas de hasta 20.200 euros.

El texto de la proposición no de ley de Vox Andalucía contra el velo islámico contiene las mismas consignas xenófobas que la iniciativa que tumbó el Congreso, y reaparece, calcado, en la iniciativa contra el menú halal en los centros públicos: “el islamismo amenaza la convivencia y la seguridad de los españoles”.

Sin aportar datos oficiales ni citar estadísticas del Poder Judicial, la exposición de motivos de la iniciativa de Vox vincula a los extranjeros que profesan el Islam con un supuesto aumento de la delincuencia: “las fallidas teorías multiculturales”, “el incremento exponencial de la criminalidad”, “la delincuencia campa a sus anchas”, “las culturas del todo incompatibles con la nuestra”; “la creciente islamización de nuestros barrios” y señala a las mujeres como “principales víctimas”.

Por último, Vox argumenta contra el “grave atropello a los derechos y libertades de las mujeres” la “imposición del burka y el niqab”, y advierte del riesgo para la seguridad y el orden público en España, “en nivel 4 desde hace años por alerta terrorista”.

La proposición de ley tiene cuatro puntos que deben votarse, uno obliga al Gobierno de Moreno a posicionarse contra el velo islámico y “cualquier otro atuendo o vestimenta islámica”, suscribiendo que “atentan contra los derechos fundamentales de las mujeres y son incompatibles con nuestra identidad, cultura, usos, modos y costumbres”.

Los otros cuatro puntos instan al Gobierno de España a “prohibir el velo islámico”; a “endurecer toda sanción dirigida a castigar las prácticas islámicas que atentan contra los derechos y la dignidad de las mujeres”; y a “garantizar la igualdad entre hombres y mujeres, la integración cultural y el respeto por las tradiciones, cultura, idiosincrasia y valores propios de España, garantizando la adaptación plena (...) a los modos de vida propiamente nacionales”.

Dos días después de que el Congreso tumbara la proposición de ley de Vox para impedir el uso del burka y del niqab en espacios públicos, el PP de Feijóo registró su propia iniciativa que, con la excusa de vetar el “velo integral”, plantea una prohibición genérica de “cualquier tipo de vestimenta, prenda, accesorio u otros elementos que oculten total o parcialmente el rostro” en “espacios públicos o de acceso público”. Las multas previstas van de los 100 a los 600 euros.

Читайте на сайте