Armada española sorprende al mundo: el origen que la convierte en la más antigua desde 1537
Armada española: un origen documentado en 1537
La Armada española reconoce oficialmente el año 1537 como el punto de partida de su Infantería de Marina. Esta fecha no es simbólica. Está respaldada por archivos históricos y por la propia cronología institucional del Ministerio de Defensa.
En ese año, el emperador Carlos I de España y V de Alemania ordenó la creación de las llamadas Compañías Viejas del Mar de Nápoles. Estas unidades fueron concebidas para servir embarcadas en las escuadras de galeras de la Monarquía Hispánica.
Este hito convierte a la Armada española en depositaria de la Infantería de Marina más antigua del mundo en servicio activo. No se trata de una tradición reconstruida a posteriori, sino de una continuidad orgánica que ha evolucionado durante casi cinco siglos.
Las Compañías Viejas del Mar de Nápoles
Una necesidad estratégica en el Mediterráneo
Durante el siglo XVI, el Mediterráneo era un escenario estratégico clave. El Imperio otomano expandía su influencia y las rutas marítimas eran esenciales para el comercio y la defensa de los territorios hispánicos.
Ante esta situación, Carlos I impulsó fuerzas permanentes embarcadas. No eran tropas improvisadas para una campaña concreta. Eran unidades estables, preparadas para combatir tanto en el mar como en tierra tras un desembarco.
Las Compañías Viejas del Mar de Nápoles se integraron en las galeras reales. Su función era clara:
- Proteger las embarcaciones en combate naval.
- Ejecutar abordajes.
- Realizar operaciones anfibias.
- Defender plazas costeras estratégicas.
La diferencia frente a otras potencias
Otras monarquías europeas también empleaban soldados embarcados. Sin embargo, en muchos casos eran levas temporales o unidades del ejército asignadas puntualmente a la flota.
La singularidad de la Armada española radica en la creación de unidades específicamente destinadas al servicio permanente en el mar desde 1537. Esa continuidad histórica es el elemento que sustenta su consideración como la Infantería de Marina más antigua del mundo.
Evolución histórica de la Armada española
Del Imperio a la Edad Contemporánea
Desde el siglo XVI, la Armada española participó en algunos de los episodios navales más relevantes de la historia europea. La expansión atlántica, la defensa de los territorios en Italia y las campañas en el norte de África consolidaron el papel de sus fuerzas embarcadas.
Con el paso de los siglos, la estructura militar fue adaptándose. Las galeras dieron paso a navíos de línea, y posteriormente a buques de vapor y acero. Sin embargo, la Infantería de Marina mantuvo su esencia: tropas preparadas para actuar desde el mar.
Reorganizaciones y continuidad institucional
La historia no estuvo exenta de reformas y reorganizaciones. Cambiaron denominaciones, estructuras internas y sistemas de reclutamiento. Pero la línea histórica iniciada en 1537 no se interrumpió.
En el siglo XIX, tras la Guerra de la Independencia y los procesos de transformación del Estado liberal, la Infantería de Marina fue reorganizada dentro de la estructura moderna de la Armada española. Posteriormente, en el siglo XX, participó en conflictos coloniales y en misiones internacionales.
La Armada española en la actualidad
Capacidades modernas
Hoy, la Armada española integra medios navales avanzados y unidades especializadas. La Infantería de Marina forma parte de la Fuerza de Guerra Naval Especial y de la Fuerza de Protección, además de contar con la Brigada de Infantería de Marina.
Sus capacidades actuales incluyen:
- Operaciones anfibias.
- Intervenciones en escenarios internacionales.
- Misiones de seguridad marítima.
- Protección de instalaciones estratégicas.
La formación combina tradición histórica y tecnología contemporánea. El adiestramiento responde a estándares OTAN y a compromisos internacionales asumidos por España.
Reconocimiento internacional
La consideración de la Infantería de Marina de la Armada española como la más antigua del mundo no es una afirmación aislada en redes sociales. Forma parte de la narrativa institucional respaldada por documentación histórica y por el propio Ministerio de Defensa.
El dato clave se encuentra en 1537, con la creación de las Compañías Viejas del Mar de Nápoles por orden de Carlos I. Esa decisión estratégica en el Mediterráneo del siglo XVI explica por qué, casi cinco siglos después, la Armada española sigue reivindicando un origen que la sitúa en una posición única dentro de la historia naval mundial.