Florencia Portocarrero: “Raquel Jodorowsky era deliberadamente excéntrica en un espacio conservador”
En el circuito cultural peruano circulan muchas leyendas. Una de ellas pertenece a la artista y escritora chilena Raquel Jodorowsky (Tocopilla/Chile, 1927 – Lima, 2011). Las leyendas sobre ella exhibían varios lazos, como ser la hermana del famoso artista, escritor y cineasta Alejandro Jodorowsky, que era, por decirlo de alguna manera, el punto de partida que llevaba a más de uno a preguntarse quién era aquella mujer que había decidido vivir en Perú durante muchas décadas desde los inicios de los años cincuenta. Pero el rumor más sólido que giraba sobre ella, el cual la independizaba de la referencia del hermano, era que se trataba de una muy buena poeta y una artista muy singular.
El nombre de Raquel Jodorowsky es del culto. En los últimos años, hemos sido testigos de los esfuerzos que se hacen por difundir su obra. En este orden de cosas, hemos visto la reedición de su libro de relatos Cuentos para cerebros detenidos, publicado en principio en 1974 y rescatado por Pesopluma en 2023. Y, principalmente, la edición de su poesía completa, titulada Una diosa desterrada del cosmos(a cargo de la editorial chilena La Esporádica de Micaela Paredes y Ernesto Pfeiffer), la cual reúne 18 poemarios más una sección generosa de poemas inéditos. En esta publicación, también se consigna parte de su obra pictórica.
La obra literaria de Jodorowsky, aparte de sorprender por su originalidad y por su llamado a la libertad, igualmente suscita inquietudes. ¿A qué se debe que no haya sido muy mencionada en los cenáculos literarios/culturales? O, en todo caso, ¿por qué se tiene que llegar a ella por medio de información escondida? Si una cualidad, de las muchas que podemos subrayar de su poética, esta no es otra que la de ensanchar la visión de la vida. Su obra es, en esencia, un llamado a ser libres. Ella lo fue toda su vida.
Escúchame universo
“Esta es una muestra que busca revalorar el trabajo de una autora y artista multidisciplinaria, fundamental y muy significativa dentro de la vanguardia literaria latinoamericana. Pero, increíblemente, y a pesar de que, como se ve en la exposición, fue una persona que logró en su momento capturar la atención de los medios y la prensa, no hay estudios serios acerca de su trabajo”, declara para La República Florencia Portocarrero, quien junto con Iosu Aramburu son los curadores de la exposición Escúchame universo, dedicada a la obra y figura de Raquel Jodorowsky. Esta exposición, que reúne más de 50 obras y material de archivo, puede visitarse hasta el 29 de marzo en el Espacio Juan Pardo Heeren del ICPNA del centro de Lima.
Efectivamente, un recorrido por la exposición nos permite apreciar sus libros, los recortes de prensa que la saludaban como autora y a la vez como un personaje que decía lo que pensaba; también vemos su incursión en el teatro de títeres, llegando con él a la televisión nacional; del mismo modo se consigna su emprendimiento, como El Oráculo, la primera tienda de ropa hippie en Miraflores. Vemos sus pinturas. Todo en esta muestra es una especie de canto a la vida. Una actitud muy positiva para alguien cuyos padres tuvieron que huir de Ucrania por la “violencia antisemita que acompañó el colapso del Imperio ruso”.
De lo dicho por Portocarrero, cae una pregunta de maduro: ¿por qué tanto silencio? Al respecto, la curadora indica lo siguiente: “Yo creo que esta responsabilidad está en manos de las investigadoras y los investigadores, desde los estudios feministas. Raquel es una mujer difícil de articular. Primero, por su condición de migrante. En Chile, la reconocían como chilena hasta cierto punto. En el Perú siempre fue la hija de judíos exiliados de Ucrania. Ella viene a Perú con 22 años y siempre fue la artista chilena que radicó acá, a pesar de que ella termina echando raíces profundas en el Perú. Se casó con el abogado Luis Galloso en 1950 y dos años después tuvo a su hijo Dayal. El Perú termina siendo el lugar en donde echa raíces. Además, es una persona que, desde muy temprano, en una época en donde las conexiones eran muy difíciles, supo darle una internacionalización a su trabajo, tejiendo redes regionales desde finales de los años 50 en adelante. Hoy es publicada en Caracas, Argentina y México”.
De acuerdo con los archivos de época, se podría decir que Raquel Jodorowsky era una mujer muy extrovertida y con declaraciones provocadoras. “Pero quienes la conocieron dicen que era una persona muy solitaria y callada; era una persona mentalmente indisciplinada, no se atenía a las reglas; había en ella un gusto por el sinsentido y el surrealismo; podríamos decir que encarna un feminismo muy temprano. Como poeta y artista visual es muy valiosa. Raquel no es de un lugar y es de muchos lugares a la vez. Entonces, no es representante nacional de nadie. Y hay mucho nacionalismo en la creación de figuras culturales. En la obra visual de Raquel está el Perú, pero no desde una perspectiva nacionalista ni reivindicativa. No quiso construir una historia del arte nacional. Era una apátrida. Parte del problema tiene que ver con el hecho de ser mujer. No tuvo reparo en colapsar su vida privada con su vida pública. Hizo exposiciones y fue curadora. Fundó el sello El oso y la pajarita para publicarse. Se abrió paso en un ambiente machista. Era deliberadamente excéntrica en un espacio conservador. Raquel Jodorowsky logra sobrevivir a través de su arte”.
Líneas arriba dijimos que la poética de Raquel Jodorowsky tiene ese poder de ensanchar la visión de la vida. En su poesía y su obra plástica, se siente libertad. Una libertad que transmite, que toca y remueve. El rescate de su obra literaria y esta exposición Escúchame universo, tienen mucho del espíritu del hincha. Y los hinchas, en tal condición, buscan la justicia. La de Raquel es una obra que no debe volver al olvido y esta muestra es una excelente puerta de entrada a su universo creativo y personal. Raquel Jodorowsky, precisemos, tiene mucho que decirles a las últimas generaciones. “Esta cuestión como lúdica, irreverente, esta conciencia ecológica, cósmica, que ahora creo que dentro de la crisis medioambiental mundial es tan importante, esta conciencia casi ecofeminista, del lugar de los seres humanos en relación con el planeta, la revalorización de las culturas indígenas, de lo ancestral del Perú. Raquel era muy independiente. Seguramente por eso hizo su sello; a lo mejor la rechazaban de otras editoriales y decide autopublicarse. Es el Do it yourself. Raquel es muy actual”.
Florencia Portocarrero e Iosu Aramburu se hicieron hinchas de Raquel Jodorowski. Por eso existe esta muestra. Pero ellos contaron con la ayuda de Dayal Gayoso Jodorowsky, quien puso a su disposición muchísimo material del trabajo de su madre. Faltando un mes para la inauguración de Escúchame universo, Dayal falleció a causa de una penosa enfermedad.
Como indicamos, esta gran exposición va hasta el 29 de marzo.