De victoria en victoria hasta la derrota final
Cuando fui joven y militaba en la Liga Comunista Revolucionaria (LCR) fuimos educados en la oposición al culto a la personalidad, que era una característica típica de los comunistas. Los comunistas prestaban obediencia bien a Moscú, bien a Pekín. Aquellos jóvenes descreídos en los modelos del socialismo real teníamos al Partido Comunista Portugués (PCP) como el modelo de la ortodoxia estalinista. Lo dirigía un líder muy respetable que incluso había huido de las garras de la dictadura salazarista, fugándose de la cárcel en una hazaña memorable. Ese líder era Álvaro Cunhal, al que el pueblo portugués y todos nosotros le debemos su sacrificio, que permitió la conquista de la libertad y avances innegables en los derechos políticos y sociales que... Ver Más