Ecos del cambio
Desde mediados de febrero los lectores, tanto de la edición en papel como de la digital, han sido testigos de la puesta de largo de un rediseño que no solo ha afectado a la presentación de las noticias, sino que también implica la aparición de nuevos formatos, más adaptados a las nuevas tendencias de consumo. Carlos Caneiro, director adjunto de ABC y responsable de este proyecto en el periódico, apunta que con este cambio se ha buscado «dar un salto de calidad y poner el foco en los suscriptores». En lo que a calidad se refiere, enumera Caneiro, «las mejoras de la web mejoran la experiencia de usuario, reducen los tiempos de carga, la gestión de los espacios publicitarios y, la nueva aplicación, por fin nativa y diseñada desde cero, se ha podido adaptar mejor a los distintos sistemas operativos». Para afrontar este trabajo «se ha realizado un profundo estudio de mercado además de encuestas y estudios a los lectores», explica Caneiro, lo que hace bueno ese «Piensa dos veces» por el que ha apostado ABC en el lanzamiento de su nueva imagen, y da fe de que las decisiones se han tomado con argumentos. Aunque las mejoras son evidentes, son inevitables las cuestiones de carácter más subjetivo. Un suscriptor de la edición digital comenta «el cambio de diseño es muy positivo en la web y la aplicación, además de en las páginas interiores de la edición papel. Desgraciadamente, no puedo decir lo mismo de la portada, con demasiados espacios blancos y vacíos. Ha perdido el impacto gráfico de etapas anteriores.» Otro lector se expresaba de manera más cauta: «Esperaremos algún tiempo para ver cómo nos adaptamos al nuevo formato/enfoque». Esta necesidad evidente de acostumbrarse a los cambios en el diseño y en la organización de los contenidos empujan al lector Jorge Urrutia a lamentar que «con la nueva confección del periódico, no haya forma de ir directamente a La Tercera en la edición digital. (…) La Tercera es una página muy importante en la historia de la prensa española como para convertir su búsqueda en una suerte de acertijo. Resulta lamentable cuando la nueva confección del periódico es tan limpia y elegante». Caneiro reconoce esta cuestión y anuncia que «en breve La Tercera tendrá un icono para facilitar su ubicación y una entrada propia en la sección de opinión». El director adjunto agradece todas las sugerencias que están recibiendo al tiempo que reconoce que «un proyecto de esta envergadura, que implica adaptar al nuevo diseño varios millones de noticias y 450 secciones, lógicamente requiere un tiempo de ajuste fino que, espero, pueda culminarse en las próximas semanas». Algunas cuestiones señaladas por los lectores son de carácter técnico y su solución no siempre estará en manos del periódico: «en ocasiones el ordenador puede tener instalada alguna extensión, como un bloqueador de publicidad, que impide acceder a determinado contenido», responde Caneiro a un mensaje que apuntaba a la imposibilidad de que se cargaran unas noticias. En cualquier caso, todo lo recibido en el buzón de la Defensora del lector sobre estas cuestiones se ha remitido al equipo de Carlos Caneiro para que pueda tenerlo en cuenta. Decía el director en La Tercera el día que presentaba el cambio a los lectores: «Aquí estará ABC, abanderando una cosmovisión conservadora dirigida a amplias capas sociales con códigos contemporáneos y digitales; defendiendo el futuro de los españoles desde su plena autonomía editorial, conforme a aquel mandato de ser un periódico de tendencia, no de partido, con el que se forjó«. Podría pensarse que una institución no alcanza los 123 años de vida sin la capacidad de adaptarse a su entorno respetando, al mismo tiempo, su identidad básica. Este último rediseño manifiesta el compromiso de ABC de seguir siendo relevante en un mundo digitalizado que ha transformado profundamente cómo se consume la información, pero también la importancia que tienen los lectores. Si el rediseño ha buscado poner el foco en ellos, conviene no perderles de vista.