Una escapada rural en Huelva que acabó marcada por ruidos, sombras y miedo
El camino que serpentea en la Sierra de Huelva , en Aracena, queda prácticamente desierto cuando cae la noche. No hay farolas. Apenas algunas señales reflectantes y la presencia constante de la sierra, cerrada y antigua, que envuelve al viajero con una sensación difícil de definir. Fue por esa vía secundaria por la que accedieron, una tarde de febrero, a una pequeña casa rural situada en un enclave aislado , rodeado de encinas y terreno abrupto. Los protagonistas de esta historia —cuyas identidades han sido modificadas para preservar su intimidad— son Laura Hidalgo y Javier Torres, una pareja residente en Córdoba que había decidido pasar un fin de semana de descanso en la sierra onubense. Ambos cuentan con experiencia en... Ver Más