Ninguna pega
Crecí viendo series como 'Con ocho basta', 'Los problemas crecen' o 'La hora de Bill Cosby'. El protagonista de esta última resultó ser en la vida real un auténtico antihéroe familiar, pero entonces no lo sabíamos. Lo que nos mostraban todas esas series eran hogares imperfectos, con conflictos, pero unidos. No sé si eran reflejo de la realidad, pero eran motivadores. Los jóvenes de hoy han crecido viendo otras series muy distintas, donde la familia no sale precisamente bien parada. Si son un espejo de la realidad, mala cosa, y si son inspiración, aún peor. Viendo hoy Netflix, no dan ganas de fundar un hogar, sino de ser Harvey Specter: vivir para el trabajo, vestir mejor que nadie, seducir casi... Ver Más