World News in Spanish

Moretes, insultos y agresiones: testigos acreditan violencia en el juicio por el femicidio de Selena López

Selena López tenía 26 años cuando fue asfixiada dentro de su casa, ubicada en Santa Eulalia, en Atenas, el 14 de julio del 2025. Su muerte se convirtió en el vigésimo femicidio de ese año, en el que se reportaron, en promedio, dos casos de este tipo por mes.

El único sospechoso de cometer el crimen es su pareja, un hombre de apellido Calderón, de 28 años, quien habría atentado contra Selena después de que ella le dijo que ya no quería continuar la relación con él.

El juicio por el femicidio de esta joven inició el pasado 16 de marzo, ocho meses después del crimen. El Ministerio Público le imputa a Calderón el delito de femicidio, y el abogado a cargo de la querella, Gregorio Briglia, afirma que buscará la pena máxima para este caso, lo que significaría una condena de 35 años de prisión.

El debate se lleva a cabo en la sala uno de los Tribunales de Alajuela y se desarrolla con la participación de cuatro testigos aportados por el Ministerio Público, cuatro por la parte querellante, dos testigos de descargo y dos aportados por la defensa.

Círculo violento

Hasta el momento se han dirigido al Tribunal el padre de Selena y tres compañeros de trabajo, quienes acreditaron que la joven estaba inmersa en un ciclo de violencia doméstica, el cual, pese a tener una red de apoyo muy cercana, terminó por consumirla.

Sus allegados narraron que Selena era víctima de violencia patrimonial, física y psicológica. El sujeto, quien vivía en su casa, en apariencia le exigía que le comprara droga por semana y, si ella no lo hacía, él respondía con aparentes crisis emocionales.

A ello se sumaron insultos, ataques a su autoestima y moretones en su cuerpo, que sus compañeros de trabajo recordaron haber visto cuando ella llegaba a laborar

Calderón, según sus allegados, le tiraba la comida al suelo si no le gustaba e, incluso, cuando ella se subía al carro, en apariencia, arrancaba sin que se hubiera terminado de montar.

Escenarios como estos marcaron esta relación por al menos cuatro años, según el relato de los testigos.

“Ella ya había tomado la decisión de dejar la relación, y el detonante de esto, como en todos los ciclos de violencia doméstica, donde hay un componente femicida, se denota o estalla ya cuando la mujer decide romper el ciclo de violencia doméstica”, afirmó Briglia a La Nación.

“La utilizó y la forma en la que acabó con su vida, de manera tan cobarde, asfixiándola, teniendo una superioridad física sobre ella y, además, la manera en la que lo hace, tan grotesca, en su nicho, en su cama”, agregó.

Originalmente la familia mantuvo un proceso de negociación con el defensor del imputado para tramitar el caso mediante un procedimiento abreviado y Calderón accedió a hacerlo por una condena de 20 años de prisión; sin embargo, la familia declinó la propuesta, pues, según el abogado, es una pena muy inferior a la condena prevista para el delito de femicidio.

Además de los familiares, compareció en tribunales un socorrista de la Cruz Roja, el primero en llegar a la escena del crimen y a quien el sospechoso le habría confesado el homicidio. Acudió también un oficial de la Fuerza Pública y el jefe del Organismo de Investigación Judicial en Alajuela, quien asumió la pesquisa del caso.

“Hablar de femicidio se ha vuelto una cuestión más cotidiana. Parte del reproche que esta representación va a poner sobre la mesa en conclusiones es que debemos alzar la voz en democracia y que los jueces, de una vez por todas, empiecen a imponer condenas que sean ejemplo para las personas que en su psiquis conciben si quiera ser femicidas”, dijo Briglia.

Aunque el debate estaba previsto para finalizar este viernes 20 de marzo, todavía faltan testigos por comparecer. La etapa de conclusiones, afirma el abogado, sería la siguiente semana y, por el momento, no hay fecha para escuchar la sentencia.

Una joven soñadora

Selena López trabajaba en Coopetransatenas y sus compañeros la recuerdan leal, cariñosa, honrada y trabajadora; una joven con sueños y anhelos. En tan solo cuatro años, había alcanzado su independencia y quería convertirse en contadora.

Era la menor de cuatro hermanos y, aunque vivía en su propia casa, que su padre le brindó, visitaba a sus padres a diario y cada sábado llegaba a compartir un café con ellos, pues vivían a poca distancia.

Selena era dedicada a su trabajo y participaba en distintos programas; entre ellos, formaba parte de la comisión de Bandera Azul Ecológica, y el día antes de su asesinato lo dedicó a una actividad de esa agrupación.

A las 7:30 p. m. ya estaba en casa de sus padres y, poco después, Calderón pasó por ella para llevarla de regreso a su hogar.

Se conoce poco sobre lo que ocurrió a puerta cerrada esa noche del femicidio; sin embargo, vecinos narran que el sospechoso rondó los alrededores de la casa de Selena en un vehículo hasta que, alrededor de las 10 p. m., forzó la puerta de la vivienda, luego la del cuarto, y alcanzó a la muchacha.

Читайте на сайте