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Hace 20 años este artista debutó en el FIA: hoy vuelve con algo que nadie esperaba

En un regreso anhelado, el músico costarricense Felipe Fournier vuelve al Festival Internacional de las Artes (FIA) dos décadas después de su debut, pero ya no como aquel joven percusionista de 19 años que acompañó al gran Cheo Feliciano en tarima, sino como el artista consolidado y reconocido en el mundo.

Además, sorpresivamente, retorna al festival como el creador de un universo propio, el cual plasma en el cómic Supermambo.

Volver a tocar en Costa Rica en el FIA es un hito en su carrera, pero también es el cierre simbólico de un ciclo. “Para un artista en cualquier etapa de su vida y de su carrera es muy importante participar en el máximo festival de las artes de su país”, dijo con la tranquilidad que caracteriza al artista, ganador de un premio Latin Grammy.

Fournier se presentará en dos ocasiones en el festival, ambas en el marco de la presentación de Supermambo, el cómic que ideó, y el disco que se formó en torno a la historia del héroe latino. El miércoles 25 de marzo estará en el listening party, que se realizará en el Museo de Arte Costarricense, en el jardín de esculturas. Este encuentro será a las 8 p. m. y contará con la participación del cantante puertorriqueño Jeremy Bosch.

El jueves 26, por su parte, los artistas subirán a la tarima principal del FIA, en La Sabana, con un gran espectáculo a las 8 p. m.

En ambos momentos, Fournier promete mostrar a los ticos una propuesta consolidada y su visión artística consolidada.

Supermambo, un proyecto más allá de la música

Supermambo es muchas cosas. Es una banda, es un disco, es una historieta, es un héroe latino -que ya nos hacía buena falta-, ¡es Rubén Blades como narrador! Todo eso es lo que se podrá disfrutar en el FIA.

“Es un poco difícil de explicar. No solamente es un grupo de salsa, sino que es la historia de un superhéroe que cura y trae alegría a través de sus poderes, que se manifiestan a través del tambor y la música”, contó Fournier, quien ha hecho del maravilloso vibráfono su aliado en su trayectoria musical.

En escena se podrá disfrutar de este universo narrativo que integra canciones, cómic y un espectáculo cargado de visuales. En la tarima, la experiencia se desplegará de forma integral.

“Estamos tocando las canciones en el mismo orden en que se cuenta la historia y al mismo tiempo se va a estar visualizando el comic book, vamos a presentar las viñetas una por una”, explicó el músico.

La propuesta convierte el concierto en una experiencia que mezcla lo visual, lo narrativo y lo musical, con una estructura poco habitual dentro de la salsa.

Supermambo, los ocho años para escribir una historia

Supermambo no es algo casual, es la respuesta a una inquietud personal y cultural que Fournier fue desarrollando durante ocho años. El músico es fan de los cómics, pero en ese mundo encontró una ausencia que terminó impulsando su propia historieta. “La representación de nuestra cultura latina es muy mínima y de la salsa, ni hablar; no existe”, explicó.

A partir de esa reflexión surgió la idea de crear un superhéroe desde la identidad musical latina.

“¿Cuál es el poder de un músico? Llevarle alegría a la gente, conectarlos con sus raíces”, manifestó.

El proceso tardó ocho años de trabajo, en los que la música e historia se fueron construyendo de forma paralela hasta convertirlo en un concierto.

La conexión con Rubén Blades

Dentro de ese universo, la participación de Rubén Blades es clave, pues el músico panameño se sumó como protagonista y productor del proyecto. El canalero, desde siempre, ha sido un admirador del talento del costarricense y siempre que tiene oportunidad lo alaba y lo impulsa.

La voz de Rubén cambió en esta ocasión: no canta, sino que narra. Para su participación, sacó su talento como actor e intérprete y le sumó un aporte esencial a la historieta.

La relación de Fournier y Blades ya es de larga data. Felipe fue el director de la orquesta de Luba Mason, esposa del panameño, y desde entonces la amistad y su trabajo han caminado de la mano. Fournier reconoció que Blades es una figura determinante en su desarrollo profesional en Nueva York.

“Él sabe lo difícil que es ser un migrante centroamericano en Nueva York. Desde el momento en que llegué allá, él me ha tendido la mano”, aseguró.

“Es una persona muy humilde, pero muy perfeccionista, no en la perfección desde el ego, sino desde la conciencia de que a nosotros como latinos se nos exige el doble o el triple”, manifestó.

Regresar a Costa Rica con otra mirada

Para Fournier, regresar al FIA no es solo una presentación más dentro de una gira internacional. Es un momento cargado de significado personal.

“Yo nací aquí, me crié aquí. Voy al FIA desde que era pequeño. Para mí es muchísimo más significativo porque es el festival más importante del país”, aseveró.

Confesó que se siente feliz de regresar a suelo tico con su nueva propuesta, pero también aliviado de verla ya desarrollada y en forma después de mucho tiempo de espera.

El regreso no es solo físico, es también el reflejo de un proceso que empezó en ese mismo escenario, hace 20 años, y que ahora vuelve transformado en una obra que busca expandir los límites de la salsa... y del talento costarricense en el mundo.

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