Te crees que un martillo normal es suficiente hasta que pruebas uno eléctrico
Durante mucho tiempo pensé que con un martillo de toda la vida era más que suficiente. Para colgar algo, hacer algún arreglo puntual o incluso pequeñas reformas, me apañaba sin problema. Pero todo cambia en el momento en el que tienes que enfrentarte a algo más serio: una pared dura, azulejos que no salen o un suelo que parece imposible de levantar. Ahí es donde te das cuenta de que estás perdiendo tiempo, esfuerzo… y paciencia.]]>