El uso terapéutico de los videojuegos disuelve las fronteras entre mayores y jóvenes
Carmen tiene más de ochenta años y nunca antes había jugado a un videojuego. Ahora, sin embargo, tiene entre sus manos uno de los Joy-Cons de la Nintendo Switch 2, ha elegido a Peach y, animada por dos alumnos de primero de la ESO, cruza la meta en décime posición tras recorrer la senda del Desierto Sol-Sol en ' 'Mario Kart World'. Carmen sufre de Alzhéimer y es pura bondad, tanta que los niños no quieren separarse de ella cuando les dice que tienen que rotar. «Yo quiero una de estas en mi casa», dice, señalando la consola. «¡Me lo estoy pasando divinamente con los chicos y con ella –refiriéndose a Peach-, ojalá estar más tiempo aquí!». Antonio tiene 76... Ver Más