Los guías recurren la ordenanza de turismo de Toledo: «Esto es ya una persecución»
Los guías oficiales de turismo que prestan sus servicios como autónomos o en pequeñas empresas que operan en Toledo han presentado un recurso contra la nueva ordenanza municipal de turismo , al considerar que limita de forma injustificada el ejercicio de su profesión y genera una situación de confusión e inseguridad jurídica. Los afectados denuncian además las «instrucciones contradictorias» recibidas por parte de la Policía Local en relación con el uso de elementos de identificación como paraguas o banderines. Según relatan, el pasado lunes algunos agentes estuvieron informando, «siempre de forma amable» , de que solo se podían utilizar paraguas o banderines diez minutos antes del inicio de las rutas. «Ese fue el primer aviso», explica un guía. Sin embargo, a partir de ese momento, las indicaciones comenzaron a variar en función del agente o del interlocutor policial. «Tras hablar con distintos policías, e incluso después de que un compañero acudiera a la Jefatura de Policía para informarse, las respuestas fueron totalmente contradictorias. Allí le dijeron que el banderín sí se podía usar, pero el paraguas no, algo que no tiene ningún sentido», apuntan. En días posteriores, aseguran, a una compañera se le indicó que el paraguas debía llevarse cerrado y boca abajo, mientras que al día siguiente otros agentes afirmaron que podía llevarse cerrado, pero hacia arriba. «Es una auténtica locura. Ni ellos mismos lo tienen claro», lamentan. Los guías insisten en que ni los paraguas ni los banderines que utilizan llevan publicidad, por lo que, a su juicio, no incumplen la normativa . «La ordenanza se ampara en la ley de publicidad y en artículos que regulan objetos utilizados como soporte de mensajes publicitarios. Nosotros no estamos haciendo publicidad, solo necesitamos identificarnos para recepcionar a los grupos», afirman. En este sentido, recuerdan que la mayoría de las visitas se realizan mediante reservas individuales a través de plataformas digitales, por lo que resulta imprescindible contar con algún elemento visible en puntos de encuentro tan concurridos como la plaza de Zocodover. « No podemos pedir a los clientes que vayan preguntando uno por uno quién es su guía », subrayan indignados. Ante esta situación, el colectivo ha iniciado ya el camino judicial. A finales de diciembre o primeros de enero, el abogado que los representa presentó el anuncio previo de recurso, un trámite necesario antes de interponer la demanda . En ese escrito se solicitó el acceso al expediente completo de la ordenanza, que aún no les ha sido facilitado por el Ayuntamiento. Una vez recibido, dispondrán de un plazo de unos 20 días para presentar formalmente la demanda. Además, lamentan que aun siguen esperando una contestación por parte del concejal ya que cuando se redactó la ordenanza en el mes de octubre, no se tuvo en cuenta ninguna de sus alegaciones. «Nos dijo que nos contestaría y aun seguimos esperando una respuesta». Desde el colectivo consideran que l a ordenanza «no soluciona el problema real del turismo en la ciudad». A su juicio, el conflicto se produce principalmente a primera hora de la mañana, cuando coinciden el reparto de mercancías en el Casco Histórico con la llegada de grupos masivos de hasta 50 personas en autobuses. «Si realmente se quisiera atajar el problema , esos grupos deberían derivarse a partir de las doce del mediodía , para evitar esa coincidencia. Es la única manera», afirman. Asimismo, cuestionan el destino de la tasa turística que recauda el Ayuntamiento. «No vemos mejoras reales en la ciudad. Hay calles con el empedrado levantado, gente que se cae, un tramo de las escaleras mecánicas sigue cerrado desde hace meses… No sabemos a dónde va ese dinero». Los guías también sostienen que e l Ayuntamiento carece de competencias en materia de turismo , algo que, según indican, reconoce la propia ordenanza, que remite al Decreto 7/2020 de Castilla-La Mancha, norma que regula la profesión de guía turístico y atribuye las competencias a la Junta de Comunidades. « Se están metiendo de lleno en cómo debemos ejercer nuestra profesión. Esto es ya una persecución total y absoluta », denuncian. Por ahora, aseguran que seguirán trabajando con normalidad hasta que comiencen las sanciones, previstas para el mes de febrero. «Cuando me multen, ¿qué van a poner? ¿Qué estoy en una plaza pública con un paraguas blanco? El Ayuntamiento no tiene competencia para sancionarnos por esto. Todo se resolverá en los tribunales », concluyen.