El campo cordobés registra más de 3.000 parados pese a las quejas de falta de mano de obra
No es lo normal, pero hay ocasiones en los que los números no coinciden con la realidad que perciben determinados colectivos. Desde hace varios años, los empresarios del sector y las organizaciones agrarias ponen de manifiesto las enormes dificultades para encontrar trabajadores para las labores de recolección de las cosechas, sobre en todo en grandes campañas como es el caso del olivar o de los cítricos. Esta situación ha ido empeorando con el tiempo , puesto los problemas para encontrar mano de obra se han ampliado a ciertos puestos en la industria agroalimentaria. Sin embargo, las estadísticas oficiales siguen apuntando que hay demandantes de un empleo para los tajos en el campo. Según revela un informe publicado la semana pasada por el Observatorio Argos de la Junta de Andalucía , 2025 finalizó con un total de 3.350 desempleados en el agro cordobés. Esta cifra supone una bajada cercana al 15 por ciento con respecto a la situación que había 12 meses antes. En este sentido, resulta especialmente preocupante el elevado número de parados en esta actividad primaria considerados de larga duración . Concretamente, el 58% de los desocupados llevaban más de un año sin reengancharse al mercado laboral. Este escenario contrasta con la creciente preocupación entre los productores por la falta de mano en el campo . En consecuencia, se han incrementado las peticiones de trabajadores extranjeros , en forma de contingentes, para cubrir estos huecos. Sin embargo, los empresarios agrarios se encuentran en multitud de ocasiones con una farragosa burocracia para poder traer población foránea para estas labores y cierta resistencia de la Subdelegación del Gobierno para aprobar estas solicitudes. Fuentes de Asaja apuntaron a este respecto que «faltan trabajadores disponible s y dispuestos en el momento y lugar en que el campo los necesita, y esto es un problema estructural que requiere una revisión profunda de las políticas de empleo por parte de las administraciones públicas». La patronal agraria asegura que los principales problemas para encontrar mano en la campaña de olivar que se está desarrollando actualmente se están produciendo en las explotaciones de carácter tradicional, que se caracterizan por una menor mecanización de sus procesos. Por otro lado, el año pasado se cerró con una pérdida de contrataciones en el sector agrario. El informe de la Consejería de Empleo, Empresa y Trabajo Autónoma señala que en 2025 se firmaron en el conjunto de la provincia de Córdoba un total de 124.748 vinculaciones laborales en este ámbito productivo. Esta cifra supone más de 2.500 contratos por debajo de los sellados en las mismas fechas del ejercicio anterior, lo que en términos relativos conlleva un descenso algo superior al 2 por ciento. Es el tercer ejercicio que se registra de manera consecutiva una aminoración en este capítulo. Del mismo modo, el informe del Gobierno andaluz indica que la cifra de trabajadores especiales agrarios subsidiados se redujo el año pasado en unos niveles próximos al 15 por ciento, hasta quedarse en los 6.302. Al mismo tiempo, los afiliados al Régimen General del Sistema Especial Agrario de la Seguridad Social se situaron a finales de 2025 en los 49.623 en Córdoba, un 15 por ciento menos, según las estadísticas oficiales del Servicio Andaluz de Empleo (SAE). El documento hace mención también a las ocupaciones que registran un mayor número de contrataciones en el campo. Son las de peones agrícolas y agropecuarios , junto con los trabajadores cualificados en actividades agrarias. La capital fue el municipio que volvió a aglutinar más compromisos laborales, quedando inmediatamente por detrás Puente Genil y Montoro.