José Manuel Felices, médico: «Si quieres evitar el antojo de dulce después de comer, toma...»
Algo muy común que puede ocurrir es que, cuando terminamos de cenar, nos entre un antojo de dulce. Por una vez no pasa nada, el problema llega cuando ese gesto se repite noche tras noche y acaba convirtiéndose en un hábito difícil de romper. Pero ¿cómo se puede remediar? Sobre este tema ha hablado el conocido Doctor José Manuel Felices , un médico que se dedica a compartir en redes sociales distintos consejos sobre bienestar y salud. En uno de los vídeos más recientes de su cuenta explica un truco sencillo para prevenir el hambre de dulce justo después de cenar. Según explica, la clave está en actuar directamente sobre el gusto. Después de cenar, propone utilizar lauril sulfato , un componente que se encarga de bloquear los receptores dulces de la lengua. De este modo, cualquier alimento azucarado que entre en la boca será percibido por los receptores amargos, haciendo que el sabor resulte desagradable. En sus palabras, «es como hackear tu cerebro» para que el dulce deje de ser atractivo. Para lograrlo no hace falta ningún producto extraño ni complicado. Basta con cepillarse los dientes al terminar de cenar , ya que este componente está presente en el dentífrico. Con este gesto tan simple se asocia el cepillado a la idea de que la comida ha terminado y se envía una señal clara al cerebro de que «la cocina esta cerrada» , evitando así el picoteo posterior. Además del efecto físico sobre el gusto, el truco tiene un componente psicológico importante. El resultado es que, si aun así se cae en la tentación, «el chocolate te sabra a carton», lo que facilita que el antojo pierda fuerza.