Desalojados más de cincuenta vecinos de los pueblos granadinos de Loja y Huétor Tájar por la crecida de arroyos
Aunque hay incidencias en otros puntos de la provincia, como la comarca de los Montes Orientales, está claro que la peor parte del temporal en Granada se la está llevando la cuenca del río Genil, inusualmente crecido no sólo por las fuertes lluvias de las últimas horas, sino por el desembalse del pantano de Quéntar, que ha hecho aumentar el caudal de forma significativa. En Loja , y más en concreto en la pedanía de Santa Bárbara, cincuenta vecinos han sido desalojados de las veinte casas que ocupaban por el desbordamiento del arroyo Nieblín. El alcalde lojeño, Joaquín Ordóñez , ha confirmado que los residentes han sido trasladados a casas de vecinos y amigos y que no se han producido daños. También ha habido un desalojo en una localidad cercana, Huétor Tájar , donde la Guardia Civil ha rescatado a primera hora de la mañana, con la ayuda de un tractor, a una familia que reside en un cortijo cercano al Arroyo Milanos, que también se ha desbordado. El regidor de Huétor Tájar, Fernando Delgado , no ha dudado en calificar de «desastrosa» la situación del pueblo en este miércoles 4 de febrero. Paulatinamente, todas las carreteras de acceso han sido cortadas, de manera que ha quedado aislado. Además, ha habido inundaciones en viviendas bajas y sótanos. También a causa de la crecida del Genil, pero un poco más arriba de Granada, hay problemas en Pinos Genil . La carretera que une ese municipio con el de Cenes de la Vega, la A-4206, lleva cortada desde ayer por el mencionado desembalse del pantano de Quéntar. El caudal del arroyo Aguas Blancas, un afluente del Genil, ha subido considerablemente, hasta el punto de desbordarse. Eso hace inútil cualquier intento de llegar desde Granada a Quéntar, Dúdar o La Peza , porque la A-4206 está inutilizada. Por el momento no ha habido daños en la zona, aunque la situación es preocupante.