Fernando Trías de Bes, economista, sobre las inversiones en oro: «No compres para vender en un año, ahora mismo está caro»
El precio del oro lleva varios años en plena escalada y, especialmente durante el último rally alcista, ha protagonizado subidas históricas que han llegado a duplicar su valor en menos de año y medio. Actualmente, la onza cotiza en torno a los 4.200 euros , un nivel que refleja la creciente incertidumbre económica global, pero quizá también cierta fiebre especulativa. Sobre este tema habló el pasado miércoles Fernando Trías de Bes, economista que, en el programa Herrera en COPE, ofreció varias claves para entender qué está pasando con el metal precioso y lanzó una advertencia a los pequeños ahorradores que se plantean entrar ahora en este activo. Según explicó en el programa, el oro ha sido tradicionalmente un «valor refugio» y su comportamiento suele estar ligado a los momentos de incertidumbre. «El oro ¿cuándo sube? Cuando la gente tiene miedo o cuando la gente tiene dudas», señaló, vinculando el actual ciclo alcista a un contexto global cada vez más imprevisible. «El oro no depende de ningún gobierno, no depende de ningún banco central, no depende de ninguna empresa. El oro no quiebra». Eso sí, Trías de Bes se mostró especialmente prudente a la hora de recomendar su compra en el momento actual. Reconoció que la curva reciente de precios puede recordar a una burbuja y admitió que no es fácil aconsejar a quienes se plantean entrar ahora: «Es muy difícil dar una recomendación… soy profesor, no adivino». En su opinión, quien invierta en oro debe hacerlo «con un horizonte de largo plazo y no pensando en salir en un año», además de evitar ahora mismo (dado su elevado precio) destinar una parte excesiva del patrimonio, especialmente en el caso de pequeños ahorradores. «Ahora mismo, es para ahorradores que tienen mucho patrimonio», aseguró. El economista también explicó que existen diferentes formas de invertir en este activo. Por un lado, está la compra física de lingotes o monedas, que suelen guardarse en cajas de seguridad o lugares protegidos, aunque advirtió de los riesgos prácticos y de seguridad. Por otro, están los productos financieros que replican el precio del oro, como fondos o índices, que permiten exponerse a su evolución sin necesidad de poseer el metal físicamente. En cuanto a la plata, apuntó que suele moverse de forma correlacionada con el oro, aunque con diferencias propias, recordando que el metal dorado sigue siendo el refugio por excelencia en momentos de incertidumbre.