Indignación vecinal por la tala y poda de árboles en las obras de la estación pasante de Atocha
Los vecinos y vecinas de Méndez Álvaro, junto a distintos colectivos integrados en la denominada Mesa Ciudadana del Árbol, entre ellos Ecologistas en Acción de Madrid, han expresado su profunda indignación por el impacto de las obras de la estación pasante de Atocha sobre el arbolado del entorno. Lo que se presentó como una «reordenación» del espacio urbano se ha traducido, a su juicio, en «una auténtica masacre de árboles maduros, que han sido brutalmente podados o arrancados sin contemplaciones». En apenas unas semanas, denuncian, se han deteriorado gravemente o han desaparecido granados, manzanos, plátanos, olmos, acacias y ciruelos que llevaban décadas creciendo en la zona. Árboles, subrayan, «testigos de la historia del barrio», que ahora han sido podados de forma drástica o directamente arrancados. Las entidades vecinales sostienen que la actuación evidencia una mala praxis jardinera y una falta de sensibilidad ambiental. Aseguran que numerosas podas han dejado ejemplares desmochados, sin apenas posibilidades de recuperación, comprometiendo su supervivencia a medio plazo. En su opinión, se trata de una gestión «irresponsable» del arbolado urbano en el marco de unas obras de gran envergadura. La protesta no se limita al lamento. Los colectivos recuerdan que, en reuniones previas, responsables de Adif se comprometieron a extremar el cuidado de los árboles afectados por los trabajos. Por ello, exigen tanto a esta entidad como al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible que asuman responsabilidades y adopten medidas para evitar que situaciones similares se repitan. A la espera de una respuesta oficial, el malestar vecinal crece en un barrio que observa cómo su paisaje cambia a golpe de obra. Para la Mesa Ciudadana del Árbol, la modernización de las infraestructuras no puede hacerse a costa de sacrificar un patrimonio verde que, recuerdan, también forma parte esencial de la ciudad. Las obras previstas en Atocha tienen el objetivo de conectar, vía subterránea, el túnel de alta velocidad entre Puerta de Atocha-Almudena Grandes y Chamartín-Clara Campoamor con el nuevo acceso sur de alta velocidad. Tal y como informó hace unos días el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, el Ayuntamiento de Madrid ha decidido fechar para finales del próximo año el inicio de estas obras para no hacerlas coincidir con las que actualmente se están desarrollando debido a la ampliación de la línea 11 de Metro. «Es incompatible el corte de Méndez Álvaro con la ocupación que ahora mismo está en Atocha, no sería posible poder llegar a la estación y, por tanto, no es compatible ambas obras», señaló ante los medios. En todo caso, hasta entonces, el consistorio madrileño ha concedido la licencia para que Adif pueda hacer los primeros estudios de la tierra y del terreno sobre el que ejecutará la gran infraestructura, que discurrirá de norte a sur por la calle de Méndez Álvaro.