La Fundación Unicaja exhibe en Málaga la 'Magdalena' de Murillo que Carlos III salvó del expolio

Abc.es 
La historia del arte en España no se escribe solo con pinceladas y pigmentos, sino también con leyes y decretos como los de Carlos III que, en momentos cruciales, evitaron que el patrimonio nacional se diluyera más allá de las fronteras. Un ejemplo paradigmático de esta defensa cultural ha desembarcado este martes en el Centro Cultural Fundación Unicaja de Málaga: ' La Magdalena ' penitente de Bartolomé Esteban Murillo . Este óleo, pintado hacia 1650 , es la joya de la corona de la exposición 'El viaje de la luz. De Guido Reni a Murillo', una ambiciosa muestra que podrá visitarse hasta el próximo 5 de julio y que ofrece un recorrido por la pintura europea y española de los siglos XVI al XVIII. La presencia de este lienzo en el Palacio Episcopal no es anecdótica, sino histórica. Según ha explicado la comisaria de la muestra, Mercedes González de Amezúa, esta obra protagonizó uno de los primeros casos documentados de aplicación de legislación en defensa del patrimonio histórico en España. El contexto se remonta a 1779, cuando el monarca, consciente de la sangría de obras maestras que salían del país hacia colecciones extranjeras , firmó un real decreto prohibiendo la venta al exterior de cuadros de autores ya fallecidos. La eficacia de la norma se puso a prueba apenas unos meses después. En la aduana de Ágreda, punto fronterizo entre los reinos de Castilla y Aragón, las autoridades interceptaron este lienzo de Murillo cuando pretendía ser sacado de   España ilegalmente . Gracias al decreto, la obra fue decomisada y enviada al Rey quien, en lugar de quedársela para su disfrute privado, resolvió entregarla a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, institución donde consta en acta desde el 5 de marzo de 1780. Hoy, esa 'Magdalena', salvada 'in extremis' de perderse en el mercado internacional, luce en Málaga como testigo del tenebrismo temprano del maestro sevillano . La exposición, organizada conjuntamente por la Fundación Unicaja y la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, no se limita a esta pieza. En total, se exhiben 81 obras que proponen un diálogo entre academias y trayectorias vitales, invitando al espectador a comprender la diversidad de lenguajes visuales. Estos estilos se desarrollaron en distintos contextos geográficos y culturales, aunque mantienen un nexo común. El hilo conductor es el dominio de la luz, un elemento decisivo para la evolución de las formas artísticas durante el Siglo de Oro y el Barroco europeo . El director de Actividades Culturales de la Fundación Unicaja, José María Luna, ha destacado durante la presentación que esta alianza permite traer a Málaga fondos que habitualmente solo se encuentran en grandes museos de Madrid, consolidando a la ciudad como escenario de exposiciones de primer nivel . Junto a él, Víctor Nieto, director del proyecto y académico delegado del Museo, ha subrayado que la muestra incluye obras de primera categoría de nombres consagrados como Guido Reni , José de Ribera, Alonso Cano o Luca Giordano, pero también reivindica a maestros menos conocidos por el gran público como Leandro Bassano o Vicente Carducho. El itinerario expositivo se articula en cuatro grandes secciones: 'Manierismo', 'Inicio del Barroco y caravagismo', 'Color frente a dibujo' y 'Luminosidad'. En el primer bloque, el visitante se encuentra con la grandiosidad de Venecia a través de un enorme lienzo de Leandro Bassano, inventariado ya en 1604 en la colección del Duque de Lerma, y una 'Última Cena' vinculada al taller de Tintoretto, que ha sido restaurada para la ocasión recuperando una profundidad espacial antes oculta. Uno de los grandes atractivos de 'El viaje de la luz' reside en el exhaustivo trabajo de conservación realizado. Muchas de las piezas han sido restauradas y puestas a punto expresament e para esta cita en Andalucía , revelando calidades que el tiempo había oscurecido. Es el caso de 'El Ángel de la Guard a' (finales del siglo XVII) de Claudio Coello, imagen que ilustra el cartel de la muestra. Según ha relatado González de Amezúa, este cuadro estaba tan ennegrecido que pasaba desapercibido en los almacenes de la Academia hasta su identificación en 2019; tras la limpieza, ha «resucitado», mostrando la maestría del último gran pintor del Barroco español. Asimismo, destaca el ' Cristo resucitado abrazado a la Cruz' (1620-1621) de Guido Reni. Esta obra, procedente de las colecciones reales del Alcázar de Madrid y salvada del incendio de 1734 , se consideraba una copia antigua. Sin embargo, tras su restauración y limpieza, han aparecido trazos y detalles que han llevado a los expertos a coincidir en que, muy probablemente, se trata de una obra autógrafa del maestro italiano. La selección incluye también piezas procedentes de la colección de Manuel Godoy, el ' Príncipe de la Paz ', como el 'Prendimiento de Cristo' de Adam de Coster, una lección de teatro barroco donde la luz se derrama con intensidad sobre los rostros protagonistas mientras deja en la penumbra al resto de la escena. La muestra permanecerá abierta hasta el 5 de julio en el Centro Cultural Fundación Unicaja de lunes a sábados de 10.00 a 14.00 y de 16.00 a 19.00 horas, y los domingos y festivos en horario de mañana. La entrada tiene un carácter solidario: se trata de un donativo de tres euros cuya recaudación íntegra se destinará al comedor social de 'Ángeles Malagueños de la Noche' y al centro de día 'La Casa de la Esperanza'. Además, se han programado visitas guiadas gratuitas y, a partir de abril, un ciclo de actividades paralelas que incluirá conferencias y conciertos.

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