Los perros de la Guardia Civil, entre ratas y moho
Una vida perra, aunque suene redundante, es lo que en el mal sentido del término están sufriendo los perros de la Guardia Civil , especialmente los destinados a los trabajos antidroga en el aeropuerto de Barajas. Comida con moho y ratas pululando por las instalaciones es el día a día de unas decena de estos agentes con cuatro patas; pero no son los únicos: en las otras instalaciones del Servicio Cinológico, las principales, en El Pardo, se encuentran en un estado lamentable, como muchos de sus 'huéspedes', explican a ABC fuentes de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC). Una coyuntura que, aseguran, lleva años enquistada y apunta a una situación de maltrato hacia estos héroes sin placa que salvan... Ver Más