Descubriendo el nuevo 'pueblo bonito' de Santa Gadea del Cid

Abc.es 
Al noroeste de la provincia de Burgos, en el Valle del Ebro, se dibuja Santa Gadea del Cid, una villa con un casco urbano medieval muy bien conservado que ha sabido mantener su esencia histórica intacta. Reconocido en 2022 como el Pueblo más bonito de Castilla y León en un concurso organizado por la televisión autonómica, la localidad ha sumado este 2026 un nuevo título al entrar a formar parte de la red de Los Pueblos más bonitos de España, asociación que pone en valor la belleza rural del país. No es de extrañar tal honor, pues basta con echar un vistazo a su casco antiguo para quedarse prendado de su encanto. Declarado conjunto histórico-artístico, muestra un puñado de casas con entramados de madera rellenos de ladrillos de tejar, así como un par de cruceros –situados a la entrada y salida de la villa– y varios escudos. La plaza soportalada de la iglesia, lugar donde se celebraban los antiguos mercados medievales, presume de ser todo un ejemplo de arquitectura popular castellana, así como el  corazón de la villa. Presidida por la iglesia de San Pedro , templo de estilo gótico con torre almenada que formó parte del sistema defensivo y en cuyo interior destaca un retablo del siglo XVI de estilo renacentista y rica ornamentación, es el lugar en el que sus vecinos se reúnen y en el que uno puede hacer una pausa para tomar algo en el antiguo hospital de San Lázaro –fundado por Fernando Ortiz en 1465–, hoy convertido en bar. En el centro del pueblo se encuentra, también, la ermita del Patrocinio que, con su espada barroca, se levantó para conmemorar las apariciones de la Virgen del Espino. Dominando visualmente todo el pueblo sobre un montículo rocoso están los restos de su castillo que tiempo atrás protegió esta villa situada en un estratégico enclave para la defensa de la frontera entre los reinos de Castilla y Navarra. La torre del homenaje, de unos seis metros de altura, es el elemento mejor conservado de estos restos que datan del siglo XV y cuya edificación es atribuida a Pedro López Manrique, quien lo reconstruyó sobre una antigua fortaleza del siglo XI. Así mismo, se conservan también restos de la muralla que tiempo atrás abrigaba la población y   dos puertas de acceso, la de 'Abajo o de las Eras' y la de 'Encima de la Villa', en la que se situó la antigua cárcel. A las afueras de Santa Gadea del Cid se sitúa la ermita de Nuestra Señora de las Eras , edificio de estilo románico que podría fecharse a finales del siglo XII o principios del XIII, cuando el pueblo pasó definitivamente a formar parte de Castilla y fue repoblada por Alfonso VIII. Otra de sus atracciones turísticas es el Granero de San Francisco, un proyecto de cultivo y transformación de lavanda establecido sobre los restos del antiguo Convento de San Francisco y San Bartolomé, fundado como casa de recolección en 1458. Por último, uno no puede marcharse de aquí sin acercarse al Monasterio de Nuestra Señora del Espino , situado a unos 15 kilómetros. Éste fue fundado por Pedro López de Padilla y su esposa Isabel Pacheco Padilla en 1477 y su origen está asociado a una leyenda que gira en torno a la aparición de la Virgen en estas tierras. Su gran fama se debe también a que durante un tiempo su cenobio acogió el manuscrito original del Cantar del Mío Cid , de Rodrigo Díaz de Vivar. De este conjunto monástico destacan la iglesia de estilo gótico y planta de cruz latina y el claustro, también gótico del siglo XV formado cuatro crujías que se cubren con bóvedas ojivales.

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