Los cohetes de Elon Musk dejan metales en la atmósfera que pueden afectar al clima
Es una ley básica, tanto de la física como del sentido común: todo lo que sube, en algún momento tiene que bajar. Y en esta nueva carrera espacial, donde magnates y agencias estatales lanzan miles de satélites al año, lo que está bajando es una lluvia invisible de metal vaporizado. Hasta ahora, sabíamos que los cohetes y los satélites 'muertos' se quemaban en la reentrada, teóricamente 'desapareciendo' sin peligro para los que estamos en tierra. Pero en ciencia, nada desaparece realmente; solo se transforma. Ahora, un nuevo estudio recién publicado en ' Communications Earth & Environment ' (revista del grupo Nature) acaba de poner, por primera vez, cifras y datos concretos a este fenómeno. Y no se trata de una... Ver Más