El Barça cumple solo a medias en Praga (2-4)

Ha llegado el Barcelona a las dos últimas jornadas de la fase de liga con muchos deberes pendientes. Ha dejado casi todo para el final y en los dos partidos de enero necesitaba los seis puntos y todos los goles posibles para subir en la clasificación, superar a equipos en los empates con la diferencia de goles y meterse en el «top8» para saltarse la repesca. Praga parecía un lugar adecuado para eso, para ganar y golear con cierta facilidad, porque el Slavia es de los tres equipos que todavía no sabe lo que es ganar y además la competición checa está parada desde mediados de diciembre. Están fuera de forma, a pesar de la minipretemporada en el sur de España con algunos amistosos.

Esa era la teoría, que el Barça podría ganar fácil y llevarse un buen saco de goles para casa, pero la realidad fue distinta, porque a este equipo le está costando tener noches fáciles en Europa este curso y también debido a que el Slavia arrancó el partido metiéndolo en una batidora. Le puso un ritmo infernal al juego, o al no juego, porque el plan checo era ganar todos los duelos, apretar como si fuera el último minuto y explotar el balón parado. Su fútbol es algo primitivo, con marcajes individuales y Chory, un delantero de casi dos metros que parece más bien un pívot. Con eso y mucho entusiasmo, metió al Barça en apuros una buena parte de la noche. Hasta que Eric García entendió cómo meterle mano a lo que tenían delante. En es defensa hombre a hombre Moses no se despegaba de Pedri, pero a Eric le flotaban, como se dice en baloncesto, así que tuvo campo y espacio para tomar la pelota y desactivar el ritmo acelerado del rival, que se puso por delante y luego fue capaz de llevar el partido igualado al descanso. Los goles del Slavia fueron de la única manera que podían ser, a balón parado. En dos saques de esquina, el primero empujado casi al estilo del rugby en el segundo palo por Kusej tras una prolongación, y el otro, una prolongación que envió a su propia portería Lewandowski. El Barcelona respondió con la batuta de Eric García y el mazo de Fermín, que fusiló al portero checo primero desde cerca y luego desde fuera del área. La jugada del 1-1 fue de lo mejor de la noche, con un pase profundo en el área de De Jong y el remate del onubense, que es un depredador llegando desde atrás.

Con el paso de los minutos parecía que el Barça enderezaba la noche, aunque nunca lo hizo del todo. Se fue Pedri lesionado y se lamentaba Flick, aunque entró Olmo y lo primero que hizo fue clavarla en la escuadra. El frío le va, porque su carrera despegó en Croacia y Alemania. Ahí pareció rendirse el Slavia, y más con el gol de Lewandowski, pero el Barcelona cumplió su misión a medias. Ganó, pero un +2 en la diferencia de goles no es mucho para lo que imaginaba en la previa.

Slavia Praga - FC Barcelona: jornada 7 de la fase liga de la Champions League, en vivo online

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