La plataforma de pisos turísticos, en guerra contra Carmena
Los pisos turísticos en Centro y los usuarios que los utilicen ya no podrán invadir las zonas comunes con los residentes del edificio donde estén ubicados porque deberán contar con un acceso independiente desde la calle, como cualquier hotel. Ni portal ni ascensores ni descansillos. Es la principal medida del Plan Especial de regulación del Hospedaje (PEH) que ayer se aprobó con dictamen favorable en la comisión ordinaria de Desarrollo Urbano Sostenible (DUS) -con los votos a favor de Ahora Madrid y PSOE y el rechazo de PP y Ciudadanos-. El texto se llevará al Pleno el próximo miércoles 27 de marzo, pero ya cuenta con un ejército de opositores que darán guerra para frenar la pretensiva municipal porque deja fuera a más del 95% de los apartamentos de estas características que hay en la ciudad. La cifra la aportan los afectados, las plataformas que dan vida al negocio del alquiler vacacional.
Desde la Asociación Española de Plataformas de Alquiler Temporal (PAT), que engloba a los intermediarios Homeaway, Rentalia, Spain Holidays o Niumba, transmitieron su oposición al llamado Plan Especial de Hospedaje (PEH). «Esta regulación deja fuera el 95% de la oferta existente en la zona centro de Madrid. Creemos que no se han valorado las repercusiones económicas de esta medida ni cómo va a afectar a Madrid como destino turístico».
La nueva regulación municipal, a la que se dio luz verde el pasado verano, pretende limitar el uso de este tipo de viviendas en Centro para que frene el éxodo de vecinos del distrito. Como explicó el delegado del ramo, José Manuel Calvo, se persigue, por un lado, «preservar el uso residencial del centro urbano, frenando la conversión de viviendas del centro en alojamientos temporales turísticos» y, en segundo lugar, «buscar que la actividad del hospedaje se extienda a otras zonas de la ciudad, redistribuyendo la actividad económica, a la vez que descargando la concentración del centro histórico».
Jurisprudencia en contra
Diversa jurisprudencia ha tumbado iniciativas de este tipo en ciudades y regiones como Canarias, País Vasco, Cataluña,... incluso el TSJM obligó en 2015 a la Comunidad de Madrid a modificar su normativa al tratar de impedir que se pudieran alquilar los apartamentos turísticos por un periodo inferir a cinco días. «Es una restricción de la competencia que no está justificada», sentenciaba el Alto Tribunal madrileño.
El PEH establece nuevas condiciones para la implantación del uso del hospedaje en los edificios de uso residencial en función de cuatro parámetros: el nivel de usos admitido, el nivel de protección del edificio, el uso implantado y el barrio donde se ubica.
Las claves
–Tres anillos: El Plan se desarrolla sobre un ámbito que afecta a una superficie de 52.768.610 m2 distribuido en tres zonas o anillos concéntricos. El primero es Centro. El segundo, Chamberí completo y parte de Chamartín, Salamanca, Retiro, Arganzuela y Moncloa-Aravaca. El tercer anillo afecta a barrios de la almendra central y otros de los distritos de Usera, Carabanchel y Latina.
–Pedir licencia: Las viviendas turístics (durante más de 90 días al año) deben solicitar una licencia de uso terciario de hospedaje.
–Acceso independiente: Los pisos turísticos no podrán utilizar zonas comunes a las de los vecinos.
Desde la Asociación Española de Plataformas de Alquiler Temporal (PAT), que engloba a los intermediarios Homeaway, Rentalia, Spain Holidays o Niumba, transmitieron su oposición al llamado Plan Especial de Hospedaje (PEH). «Esta regulación deja fuera el 95% de la oferta existente en la zona centro de Madrid. Creemos que no se han valorado las repercusiones económicas de esta medida ni cómo va a afectar a Madrid como destino turístico».
La nueva regulación municipal, a la que se dio luz verde el pasado verano, pretende limitar el uso de este tipo de viviendas en Centro para que frene el éxodo de vecinos del distrito. Como explicó el delegado del ramo, José Manuel Calvo, se persigue, por un lado, «preservar el uso residencial del centro urbano, frenando la conversión de viviendas del centro en alojamientos temporales turísticos» y, en segundo lugar, «buscar que la actividad del hospedaje se extienda a otras zonas de la ciudad, redistribuyendo la actividad económica, a la vez que descargando la concentración del centro histórico».
Jurisprudencia en contra
Diversa jurisprudencia ha tumbado iniciativas de este tipo en ciudades y regiones como Canarias, País Vasco, Cataluña,... incluso el TSJM obligó en 2015 a la Comunidad de Madrid a modificar su normativa al tratar de impedir que se pudieran alquilar los apartamentos turísticos por un periodo inferir a cinco días. «Es una restricción de la competencia que no está justificada», sentenciaba el Alto Tribunal madrileño.
El PEH establece nuevas condiciones para la implantación del uso del hospedaje en los edificios de uso residencial en función de cuatro parámetros: el nivel de usos admitido, el nivel de protección del edificio, el uso implantado y el barrio donde se ubica.
Las claves
–Tres anillos: El Plan se desarrolla sobre un ámbito que afecta a una superficie de 52.768.610 m2 distribuido en tres zonas o anillos concéntricos. El primero es Centro. El segundo, Chamberí completo y parte de Chamartín, Salamanca, Retiro, Arganzuela y Moncloa-Aravaca. El tercer anillo afecta a barrios de la almendra central y otros de los distritos de Usera, Carabanchel y Latina.
–Pedir licencia: Las viviendas turístics (durante más de 90 días al año) deben solicitar una licencia de uso terciario de hospedaje.
–Acceso independiente: Los pisos turísticos no podrán utilizar zonas comunes a las de los vecinos.