Tortilla, jamón, lomo, queso, sardinas… y calamares. De este último, el bocata (no se asusten por la palabra, la RAE acepta este término coloquial) de calamares, han hecho bandera desde hace décadas los bares madrileños, sobre todo los que rodean la Plaza Mayor, que tienen una injustificada fama, aunque, por sus llenos, parece que los turistas no lo saben. Calamares congelados y chiclosos en panes que no son precisamente los que yo compraría para mi casa. Pese a todo, sí hay en la capital buenos bocadillos de calamares... Читать дальше...