Andalucía admite que desperdició "un culillo" del 20% de los primeros viales de vacunas de Pfizer que recibió
El pleno extraordinario en el Parlamento andaluz convocado a petición de los grupos de la oposición para que el Gobierno de Juan Manuel Moreno Bonilla rinda cuentas sobre la gestión de la pandemia ha dado un giro brusco después de que se hiciera público que Andalucía ha desperdiciado alrededor del 20% de las dosis de los primeros cargamentos de vacuna de Pfizer. La oposición al Gobierno andaluz lo atribuye al uso de jeringuillas que "no eran adecuadas" para aprovechar el máximo de los viales recibidos, mientras la Junta resta importancia a las jeringas, y aclara que se debió a un cambio en la instrucción para administrar la vacuna -por parte de Pfizer y de la Agencia Europea del Medicamento (EMA)-, que además "ha afectado a todo el país, no sólo a Andalucía".
El consejero de Salud, Jesús Aguirre, ha explicado en el Parlamento que la Junta de Andalucía había adquirido 25 millones de jeringuillas con anticipación, preparándose para cuando llegaran los primeros lotes de vacunas. Este tipo de jeringas tenían un "déficit de la dosis de 0,1 mililitros que hemos perdido en las primeras dosis que recibimos para poder administrar la sexta dosis de un mismo vial". Cada vial de Pfizer permite administrar seis dosis, según la farmacéutica, pero las jeringuillas que venía usando la Junta sólo permitían inyectar cinco. "Quedaba un culillo que no aprovechábamos, pero que ahora estamos consiguiendo, y que supone un 20% más de vacunación", ha dicho el consejero.
La Consejería de Salud asegura que, en realidad, el problema principal no es el tipo de jeringas, sino que hasta el pasado 8 de enero, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) no autorizó el cambio en el prospecto de la vacuna de Pfizer para aclarar que se podían administrar seis dosis de 0,3 ml en cada vial, en lugar de las cinco que se inyectaban hasta el momento, aunque para ello había que contar con el material adecuado. "Antes del 8 de enero, ni Andalucía ni ninguna otra comunidad administraba seis dosis, porque la instrucción de Pfizer era de cinco dosis. Después de que la EMA lo autorizase, en Andalucía empezamos a extraer las seis dosis a partir del cargamento recibido el 11 de enero. A finales de diciembre ya se hizo una compra de nuevas jeringuillas", explican desde el departamento de Aguirre.
El nuevo prospecto de Pfizer aclara que para extraer el máximo de la vacuna se debían utilizar unas jeringas apropiadas -"de volumen muerto bajo"-, esto es, con un espacio entre la aguja y el émbolo. Si el tamaño de ese espacio es mayor de lo recomendado, se pierde una mínima parte de cada dosis, que es lo que ha ocurrido en algunas comunidades como Andalucía, Madrid y Cataluña, según ha adelantado la Cadena Ser. Aguirre ha explicado en la Cámara que, tras conocer este aviso, su departamento empezó a adquirir nuevas jeringuillas de 1 ml -las que usan los diabéticos para la insulina-, pero graduadas a 0,1 ml. Desde el Ministerio de Sanidad recuerdan que ya el pasado junio, antes de conocerse las instrucciones de Pfizer y el resto de farmacéuticas, se pidió a las comunidades que preparasen acopio de jeringuillas "con volumen muerto bajo", para aprovechar al máximo las dosis.
Fuentes de la Consejería de Salud explican a este periódico que Andalucía tenía dos tipos de jeringas, una de 1 ml y otra de 2 ml, "y en la segunda era más difícil apurar ese resto para lograr la sexta dosis". En los primeros lotes que recibió Andalucía, desde el 27 de diciembre, se perdió ese 20% de vacunación que habría supuesto apurar la sexta dosis. Desde el 8 de enero, cuando la EMA autoriza la administración de seis dosis de un mismo vial, la Junta ya ha corregido la vacunación y está logrando ese 20% más de margen. Entre el primer envío y el 8 de enero, Andalucía recibió tres cargamentos de vacunas (la partida semanal que le corresponde es de alrededor 69.200 viales).
Andalucía es de las comunidades más avanzadas en la administración de las dosis que recibe del Gobierno central, vacuna a un ritmo que le permite incluso agotar su cargamento antes de que llegue el siguiente (cada lunes se reparten los nuevos lotes entre las comunidades).
La Junta reserva un 20% sin usar para garantizar la segunda dosis que deben recibir los primeros vacunados a los 21 días de la primera inyección, para prevenir cualquier tipo de fallo en el suministro de Pfizer. Esta estrategia ha sido cuestionada por el PSOE y por la delegada del Gobierno en Andalucía, Sandra García, pero Aguirre ha sacado pecho en el Parlamento porque esta misma semana la farmacéutica ha anunciado que debe reducir temporalmente los envíos para ajustar la cadena de producción de sus fábricas y poder incrementar a largo plazo la distribución de las vacunas.
Los grupos de la oposición, el PSOE, Adelante Andalucía y Vox -socio del Gobierno de Moreno Bonilla- han cargado duramente contra el consejero Aguirre, al que han reprochado que la pandemia en esta comunidad esté "descontrolada". El consejero de Salud ha reconocido que la tercera ola en Andalucía adquiere ya la dimensión de un "tsunami", y ha pedido a los andaluces que no salgan de sus casas después de las 20.00 horas de la tarde, que hagan un autoconfinamiento domiciliario "voluntario y solidario", después de que el Ministerio de Sanidad haya rechazado la petición de nueve comunidades para que se apruebe un estado de alarma duro, que permita a las autonomías ampliar el toque de queda y ordenar el confinamiento domiciliario de sus ciudadanos.