Sin el último adiós
Encarnación cerró los ojos para siempre en la madrugada del sábado al domingo con 86 años. Lo hizo por causas naturales en su casa, acompañada de su marido, su hijo y su nuera, confinados por ser positivos en Covid-19. Por este motivo, no pudieron al día siguiente ir al funeral. Ni ellos, ni las otras dos hijas, también en cuarentena. «No nos ha podido pasar nada peor. A mediodía te dicen que eres positivo y por la noche se muere tu madre. Nos machacó. Ha sido muy triste ver cómo se la llevaban y no poder ir con ella al cementerio», lamenta el hijo, Severiano.
«Mi madre se murió a la 1.30 horas de la madrugada. En ese momento ya... Ver Más