Así le ha afectado la pandemia a la Generación X: Adaptados pero agotados
De la noche a la mañana se convirtieron en maestros, animadores, amos de casa y compañeros de juegos. Asumieron a tiempo completo el cuidado de los hijos, hasta entonces muchas veces compartido con maestros, extraescolares y abuelos. Y también ejercieron, sobre todo en las primeras semanas, de padres de sus padres: «No salgáis», «Tened mucho cuidado», «¿Estáis bien?», «¿Qué necesitáis del súper?». Organizaron su casa para poder teletrabajar o se vieron por primera vez en su vida sin poder ir a trabajar, tras haber sido incluidos en un ERTE. Lloraron a escondidas. Y a veces todavía lo siguen haciendo.