Interior ordena extremar el control de los agresores machistas reincidentes
Los agresores machistas reincidentes tendrán una vigilancia especial y sus víctimas información de que corren mucho riesgo por esa reincidencia. Los dos últimos crímenes en Cantabria y Alicante han evidenciado más que nunca la necesidad de un control extremo de esos individuos que ya cuentan con órdenes de alejamiento de otras parejas. La Secretaría de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior ha dictado una instrucción que ya tienen Policía Nacional y Guardia Civil (y que es de inmediato cumplimiento) para endurecer ese seguimiento. Se trata de prevenir agresiones y muertes tanto de exparejas como parejas nuevas.
El Área de Violencia de Género de la Secretaría de Estado de Seguridad, que gestiona el Sistema de Seguimiento Integral en los casos de Violencia de Género (Sistema VioGén), ha constatado que los agresores de mujeres con antecedentes por hechos similares no solo son capaces de agredir con peores consecuencias a la mujer con quien mantienen una relación sentimental, sino también a otras nuevas parejas a lo largo de su vida.
Son agresores persistentes en cuyos antecedentes constan quebrantamientos previos de las medidas judiciales de protección o agresiones físicas y sexuales previas. Esos quebrantamiento duplican las posibilidades de que vuelvan a hacerlo. La instrucción amplía y detalla las medidas que se deben tomar.
Los agentes que actúen en una denuncia por violencia machista tendrán que estar especialmente vigilantes si el agresor tiene denuncias previas de esa víctima o de otras distintas. Si es así, además de las medidas que ya existían, los policías deben tomar otras adicionales.
Cuando le digan al denunciado que va a ser sometido a seguimiento policial, le tendrán que informar de que ese control y, por tanto las medidas de protección, se puede extender a sus víctimas anteriores aunque ya no exista orden específica en vigor para ellas.
Si se pide a Fiscalía el seguimiento del individuo a través de un dispositivo, los agentes deberán explicar en el atestado que constan denuncias de otras víctimas en el Sistema VioGén, y destacar que el denunciado presenta «un notable riesgo específico de comisión de nuevos hechos delictivos con la misma víctima y con otras». Es decir, no sirve solo con que esté registrado en el sistema, sino que debe estarlo también en el atestado.
En los casos de especial relevancia con una valoración del nivel de riesgo alto o extremo, los agentes tendrán que hacer una evaluación periódica actualizada del riesgo respecto de las otras víctimas activas en VioGén vinculadas al mismo denunciado, así como el contacto con víctimas en situación de caso inactivo inferior a 90 días. Las Fuerzas de Seguridad extremarán la vigilancia del cumplimiento de las medidas judiciales acordadas, dado que estos agresores presentan mayores probabilidades de vulneración.
Esa persistencia o reincidencia tiene que aparecer perfectamente reflejada en la ficha que de cada caso existe en la base VioGén. Las palabras caso persistente han de incluirse en cualquier documentación que llegue a los agentes encargados de dar seguridad a las víctimas. Un maltratador de manual debe ser tal para todos los policías que intervienen con el fin de que sean conscientes del peligro que entraña.
Para esos maltratadores que reinciden el sistema Viogén generará un informe automatizado adicional, dirigido al juez y al fiscal, independientemente del nivel de riesgo detectado. Se incluirá en el atestado policial y recogerá tanto las características e implicaciones de este tipo de agresores como las circunstancias concretas de cada caso y la peligrosidad del agresor. La finalidad es proporcionar a jueces y tribunales toda la información disponible para adoptar sus decisiones (prisión, orden de protección, alejamiento, etcétera).
Además, en el momento en el que los agentes policiales ejecuten las medidas incluidas en el Plan de Seguridad Personalizado (PSP) que genera el Sistema VioGén tras la primera valoración de seguimiento de cada víctima, le informarán del riesgo especial que para ella entraña la condición de reincidente de su agresor.
La instrucción pretende que las víctimas sean conscientes del riesgo que corren con este tipo de agresores para que se puedan proteger mejor y no vuelvan a caer en las garras de esos individuos. Los policías que las protejan les transmitirán toda la información la primera vez que contacten con ella y se lo volverán a contar las veces que sea necesario.
La instrucción 8/2021 completa la protección fijada en otra similar hace dos años cuando se estableció un nuevo protocolo para la valoración policial del nivel de riesgo de violencia de género. Este año ya se amplió ese protocolo, pero aun así 42 mujeres han sido asesinadas. Por el caso de Cantabria la Guardia Civil mantiene abierta una investigación interna para ver qué falló.
El Área de Violencia de Género de la Secretaría de Estado de Seguridad, que gestiona el Sistema de Seguimiento Integral en los casos de Violencia de Género (Sistema VioGén), ha constatado que los agresores de mujeres con antecedentes por hechos similares no solo son capaces de agredir con peores consecuencias a la mujer con quien mantienen una relación sentimental, sino también a otras nuevas parejas a lo largo de su vida.
Son agresores persistentes en cuyos antecedentes constan quebrantamientos previos de las medidas judiciales de protección o agresiones físicas y sexuales previas. Esos quebrantamiento duplican las posibilidades de que vuelvan a hacerlo. La instrucción amplía y detalla las medidas que se deben tomar.
Los agentes que actúen en una denuncia por violencia machista tendrán que estar especialmente vigilantes si el agresor tiene denuncias previas de esa víctima o de otras distintas. Si es así, además de las medidas que ya existían, los policías deben tomar otras adicionales.
Cuando le digan al denunciado que va a ser sometido a seguimiento policial, le tendrán que informar de que ese control y, por tanto las medidas de protección, se puede extender a sus víctimas anteriores aunque ya no exista orden específica en vigor para ellas.
Si se pide a Fiscalía el seguimiento del individuo a través de un dispositivo, los agentes deberán explicar en el atestado que constan denuncias de otras víctimas en el Sistema VioGén, y destacar que el denunciado presenta «un notable riesgo específico de comisión de nuevos hechos delictivos con la misma víctima y con otras». Es decir, no sirve solo con que esté registrado en el sistema, sino que debe estarlo también en el atestado.
En los casos de especial relevancia con una valoración del nivel de riesgo alto o extremo, los agentes tendrán que hacer una evaluación periódica actualizada del riesgo respecto de las otras víctimas activas en VioGén vinculadas al mismo denunciado, así como el contacto con víctimas en situación de caso inactivo inferior a 90 días. Las Fuerzas de Seguridad extremarán la vigilancia del cumplimiento de las medidas judiciales acordadas, dado que estos agresores presentan mayores probabilidades de vulneración.
Esa persistencia o reincidencia tiene que aparecer perfectamente reflejada en la ficha que de cada caso existe en la base VioGén. Las palabras caso persistente han de incluirse en cualquier documentación que llegue a los agentes encargados de dar seguridad a las víctimas. Un maltratador de manual debe ser tal para todos los policías que intervienen con el fin de que sean conscientes del peligro que entraña.
Para esos maltratadores que reinciden el sistema Viogén generará un informe automatizado adicional, dirigido al juez y al fiscal, independientemente del nivel de riesgo detectado. Se incluirá en el atestado policial y recogerá tanto las características e implicaciones de este tipo de agresores como las circunstancias concretas de cada caso y la peligrosidad del agresor. La finalidad es proporcionar a jueces y tribunales toda la información disponible para adoptar sus decisiones (prisión, orden de protección, alejamiento, etcétera).
Además, en el momento en el que los agentes policiales ejecuten las medidas incluidas en el Plan de Seguridad Personalizado (PSP) que genera el Sistema VioGén tras la primera valoración de seguimiento de cada víctima, le informarán del riesgo especial que para ella entraña la condición de reincidente de su agresor.
La instrucción pretende que las víctimas sean conscientes del riesgo que corren con este tipo de agresores para que se puedan proteger mejor y no vuelvan a caer en las garras de esos individuos. Los policías que las protejan les transmitirán toda la información la primera vez que contacten con ella y se lo volverán a contar las veces que sea necesario.
La instrucción 8/2021 completa la protección fijada en otra similar hace dos años cuando se estableció un nuevo protocolo para la valoración policial del nivel de riesgo de violencia de género. Este año ya se amplió ese protocolo, pero aun así 42 mujeres han sido asesinadas. Por el caso de Cantabria la Guardia Civil mantiene abierta una investigación interna para ver qué falló.