La provincia pagafantas
El presidente de la Confederación Empresarial Valenciana (CEV) en Alicante, Joaquín Pérez, firmó ayer en este periódico un interesante artículo a propósito de la situación del trasvase Tajo-Segura, amenazado de muerte por el incremento del caudal ecológico que quiere imponer unilateralmente el Gobierno. En él, el empresario ilicitano aboga por sacar el debate del terreno emocional e instalarlo en la racionalidad; por ampliar el foco, dejando de centrarlo en la agricultura para situarlo en el plano más general de la economía; por mantener viva, incluso en los tribunales, la reclamación de los caudales que por ley tienen que llegar a Alicante y no cejar en su defensa, pero valorando al mismo tiempo todas las alternativas que puedan ponerse encima de la mesa siempre que se planteen con seriedad, es decir, con plazos y con financiación; y, finalmente, por organizar la respuesta a los planes del Ejecutivo no desde banderías partidistas sino desde la articulación de la sociedad civil.