Celo o trampa
Plural palabra, «celo», que deriva del latín zelus, y se refiere al período álgido, sexualmente hablando, de los animales. Es tal la sensibilidad desplegada en dichas circunstancias, que acaso este hecho comporta el ampliar el arco de la palabra hasta dotarla del sentido «esmero», «atención muy específica». Y esa atención es tan exclusiva que constituye una forma de rechazo a cualquier otro elemento que pudiera distraer. Por ello no sorprende que derive en significar algo que esconde, así una «celada » o casco militar que envolvía toda la cabeza del guerrero, empleado ya a principios del siglo XV. ¿Comporta esto el hecho de que se diera también el nombre de celada, como dice el diccionario de la RAE, «a una emboscada de gente armada en paraje oculto, acechando al enemigo para asaltarlo descuidado y desprevenido»? Partiendo de estos puntos se explica que en el juego de ajedrez se de a cierto tipo de trampas el nombre de «celada». Pero decíamos que celo es un modo de atención especial. ¿ No son algo parecido los «celos» , una atención llevada a tal extremo que puede ser enfermiza, a veces mortal? 'Celos aún del aire matan', tituló Calderón de la Barca a una obra, y otra, 'El mayor monstruo los celos' -hablando de monstruos, Cervantes definió a Lope de Vega como «monstruo de la naturaleza». Lope, por cierto, para acabar rimando con la palabra «celos», concluye así un soneto: Cerquen los ojos que os están mirando, legiones de poéticos mochuelos, de aquellos que murmuran imitando. ¡Oh si os mudasen de rigor los cielos! Porque no puede ser, ¿o fue burlando? que quien no tiene amor pidiese celos. Celo, celada, celos, y ahora «celosía», que es tanto nombre de una flor, llamada también Cresta de gallo o Flor de terciopelo, -rojiza y enigmática-, como un elemento decorativo: «tablero calado para cerrar vanos» -balcones o ventanas-, que impide ser visto, mas deja ver y entrar luz y aire, según el Diccionario de términos de arte. Pero ¿y el mitológico Encelado , que de ser uno de los gigantes de la mitología griega, fruto de la sangre de Urano vertida sobre Gea cuando fue castrado por Crono, pasó a ser, dado su tamaño, el sexto satélite de Júpiter y a habitar en el cielo? Cubierto de una capa de hielo limpísima, este satélite refleja casi toda a luz del sol que va a dar en su superficie, que cuenta con amplia variedad de rasgos, los cuales se formaron hace unos cien millones de años.