NEOS presenta en Sevilla el libro «Vivir como si Dios existiera», sobre el legado de Benedicto XVI
La Fundación Madariaga acogió ayer la presentación en Sevilla del libro 'Vivir como si Dios existiera. Una propuesta para Europa', en la que el escritor Ricardo Calleja repasa el pensamiento de Joseph Ratzinger. Al acto, organizado por NEOS y al que no pudo asistir el autor del libro, contó con la presencia del Nuncio Apostólico en España, Bernardito Azua . Durante el mismo se desglosaron cinco visiones sobre Benedicto XVI que expusieron el propio Nuncio; el presidente de NEOS, Jaime Mayor Oreja ; el sociólogo y articulista Jose Antonio Gómez Marín ; el subdirector de Diario de Sevilla, Carlos Navarro Antolín , y el subdirector de ABC Manuel Contreras . La mesa redonda, que fue presentada por Luis Miguel Martín Rubio , socio de Ontier en Sevilla, comenazó con la intervención del exministro del Interior, quien aludió al titulo del libro para explicar que «hoy vivimos como si Dios no existiera en el ámbito público. Hemos arrinconado la idea de Dios». Mayor Oreja mostró su preocupacion por la deriva moral de la sociedad occidental y recordó las palabras de Benedicto XVI: «la muerte de Dios en una sociedad significa el fin de la libertad». Asimismo, señaló que «la sociedad huye de la verdad como de la peste, no quiere malas noticias», y concluyó que «lo único que te queda al final es la familia y la Fe, todo lo demás es efímero» . Bernardito Azua, por su parte, señaló que «una sociedad que trata a Dios como si no existiera pierde la capacidad de distinguir entre el bien y el mal», y resaltó que «un mundo sin Dios es un mundo sin esperanza» . Gómez Marín repasó la biografía de Ratzinger y lamentó el actual cuestionamiento «de las raíces milenarias que han vertebrado la conviviencia en Europa, porque Europa es una invención cristiana» . Navarro Antolín destacó que Ratzinger fue «un intelectual en un mundo superficial», mientras que Contreras señaló que los medios de comunicación «no han sido justos» con la figura de Benedicto XVI.